Viajando por Georgia y Armenia
Un viaje por Georgia y Armenia
Nos habíamos conocido en Guatemala mi -mas tarde-
amiga Marian y yo. Ella estaba haciendo un viaje por Centroamérica
, desde Panamá a México , yo lo hacía al revés, de México a
Panamá. Fue yendo hacia Flores, una península preciosa y coqueta que servía de punto de acceso a Tikal, una de las mayores y más
importantes zonas en lo que se refiere al mundo Maya. Fuimos
compañeros de viaje durante unos días y concertamos hacer un viaje
juntos mas adelante, ya veríamos donde.
Aquello se concretó un par de años mas tarde,
pensamos en la India o hacer un treking por Nepal pero a ella le
salió un trabajo extraordinario para la Unión Europea en Zagreb -es jurista- y los planes se trasladaron a Georgia y Armenia,
antiguas repúblicas soviéticas y que tenían un interesante
atractivo por ver qué quedaba del mundo soviético y cómo se
desarrollaba la vida por aquellos lares. El viaje lo montó ella y
seríamos cuatro. Ella , yo y dos amigos italianos a los que ella
conocía de otros viajes y que para mi eran desconocidos.
No me importa viajar con desconocidos, la experiencia
que tengo es buena, cada uno de nosotros pone lo mejor de si mismo y
cuando empiezan a aparecer -no siempre lo hacen- los inevitables
roces de convivencia, el viaje está acabando y cada uno para su
casa. Es mas fácil lo contrario, que de esos nuevos conocidos surjan
amistades que perduren en el tiempo. El caso es, que apenas los conocí
porque nada mas llegar se volvieron a casa porque la madre de uno de
ellos murió repentinamente. No nos dio tiempo a conocernos, nunca
mas supe de ellos.
ZAGREB.-
Aprovechando que ella vivía en Zagreb me fui un par de
días antes de comenzar el viaje a Georgia y Armenia y así conocer
la ciudad. Es preciosa y bella y afortunadamente la guerra
de los balcanes apenas la tocó, todo su esplendor sigue vivo. Las
calles limpias, las terrazas -y era noviembre- estaban llenas de
gente guapa y elegantemente vestida, los restaurantes agradables y
con un excelente servicio, en nada se parecía a otras ciudades de la
órbita soviética donde lo mas fácil es que te encuentres con
personal seco, distante, cuando no desafiante.
La ciudad tiene un magnífico paseo de varios días para visitar los distintos barrios de la ciudad y además no esta turisteada, palabra con la que trato de definir todos esos lugares que están tan recolocaditos para el visitante que han perdido su identidad, su autenticidad y acaban convirtiéndose en un parque temático destinado al turista. No es el caso, Zagreb está abierta para todo aquél que llegue pero no está pensada para ellos sino para sus habitantes y eso lo agradece el turista accidental.
El caso es, que pasados un par de días nos encontrábamos
subidos en un avión camino de Georgia y no nos importó hacer una
escala de ocho o diez horas en Estambúl, llegábamos
por un aeropuerto y salíamos por otro por lo que tuvimos que sacar
un visado para cruzar la ciudad.
Desechamos la idea original de
coger un taxi que nos cambiara de aeropuerto y preferimos coger un
bus para llegar al barrio de Eminonu e iniciar un paseo que nos
llevó por la plaza que acoge la Mezquita Azul y Santa Sofía,
cruzar por el puente que salva el cuerno de oro en el Bósforo y subir
por el barrio de Gálata hasta la plaza de Taksim, testigo de
multitud de manifestaciones políticas, no siempre pacificas, de la
ciudad.
Tanto Marian como yo, ya conocíamos la ciudad y nos
dedicamos a saborear el paseo mencionado y es que Estambúl, es una
de esas ciudades que te piden volver, te atrae y casi es obligatorio
visitarla al menos una vez en la vida. Ten por seguro que no te
dejará indiferente.
GEORGIA
GEORGIA
No se quedan cortos a la hora de ponerse flores los
georgianos. Para empezar, una de las leyendas dice que el Creador
estaba repartiendo la Tierra entre los distintos pueblos y que los
georgianos llegaron tarde a dicho reparto porque habían estado de
juerga la noche anterior.
Le pidieron disculpas y a continuación le invitaron a uno de sus banquetes y dice la leyenda, que lo pasó tan bien que les adjudicó la tierra que se había reservado para él. Ahí es nada.
Le pidieron disculpas y a continuación le invitaron a uno de sus banquetes y dice la leyenda, que lo pasó tan bien que les adjudicó la tierra que se había reservado para él. Ahí es nada.
Esa misma noche llegamos a Tiflis, la
capital de Georgia, le dedicaríamos dos días antes de coger el coche que habíamos alquilado para recorrer los dos países.
La primera sensación de la ciudad es, que es rara. Era
normal, lo esperable, que la ciudad llevara en su idiosincrasia el
mundo soviético y de hecho la inmensa mayoría de los edificios así
lo manifestaban. El sello soviético está por todos los rincones de
la ciudad, calles kilométricas como la avenida Rustavelli con
edificios solemnes y sobrios se presentaban ante nuestros ojos.
De pronto, entre tanta sobriedad parecían modernas instalaciones, torres que no desentonarían en Dubai, edificios totalmente fuera de lugar y que albergaban, según supimos, servicios administrativos como la policía o dependencias gubernamentales. Todo ello mezclado con iglesias ortodoxas como la de Metekhi -la mas ricamente decorada con figuras retratadas de santos y ante las que la gente se arrodillaba con devoción- o la catedral de Sioni donde tuvo lugar la boda que mas adelante cuento.
Tuvimos la sensación de que el país quisiera ir borrando las huellas de su pasado reciente y llegar a toda prisa a la modernidad que ,ellos entendían, les daba aquellas nuevas edificaciones que se instalaban entre las calles Bambis, Chardin o Erekle, que son las pocas y pequeñas calles con encanto del casco antiguo.
Pero la ciudad da mucho mas de sí que esa contradicción , habiendo sido una parada obligada en la ruta de la seda, ya podéis imaginar la cultura e historia que atesora, puedes ver en pocos metros sinagogas, mezquitas, iglesias católicas, iglesias armenias ortodoxas sin problemas de convivencia. Sin embargo no vimos nada de su glorioso pasado, había desaparecido en la época soviética, no podía ser que tanta historia no estuviera reflejada en sus calles.
Los muchos edificios modernistas , los del siglo XVIII
y XIX, aparecían austeros, adustos, había que hacer un ejercicio
de imaginación para ver la belle époque que cien años atrás
vivieron sus muros. El devenir de los tiempos y la larga sombra
soviética habían hecho mella en sus calles y habitantes.
La ciudad tiene unas cuantas cosas a visitar, ahí está
Abanotubani, donde siguen vigentes casas de baños que
vieron bañarse a Tolstoi, Alejandro Dumas y a los que acuden sus
habitantes desde siglos, la fortaleza Narikala que
lleva ahí desde el siglo IV, la estatua de la Madre Georgia
de más de veinte metros de altura y la encantadora calle Kote
Abkhazi en pleno barrio judío,... Pero una enumeración de
las cosas vistas no hacen ciudad. A mi entender es una ciudad sin
alma, triste. No, no me llevé una buena impresión de la ciudad.
Al día siguiente nos fuimos a Davit Gareja, a
un par de horas de la capital y que está formado por mas de treinta monasterios excavados en la roca a lo largo de una ladera de más de
veinte kilómetros y a escasos metros del vecino país de
Azerbaiyán. El sitio en sí no está mal si vas a pasar un par de
días en la ciudad, en ese caso hay que visitarlo, pero con lo que
luego supimos , es decir, con la cantidad de monasterios que luego
vimos infinitamente mas bonitos e interesantes, puedes prescindir de
éstos.
Para lo que si sirvió fue para, una vez fuera de la
ciudad, percibir mas o menos cómo pudo ser la época soviética
mas dura allá por los años cincuenta y sesenta. Se me venían a la
cabeza cómo organizaban su economía mediante los programas
quinquenales y decenales en los que desde un despacho de Moscú
decidían por la vida de habitantes a miles de kilómetros y de los
que apenas sabían nada acerca de sus formas de vida o
características propias de cada zona. Digo ésto porque sin ton ni
son y en medio de ningún sitio se plantaban grupos de edificios en
los que supuestamente vivirían los habitantes de la zona por cuanto
se había previsto que allí la población crecería. Era un
sinsentido. No eran pocos los edificios abandonados y deshabitados
si es que alguna vez lo estuvieron.
Un día después, paseando por la ciudad, entramos en una de las iglesias que nos salió al paso y vimos una boda. Hay que decir que la iglesia que allí impera es la cristiana ortodoxa georgiana y sus liturgias difieren mucho las europeas, el caso es que tuvimos la suerte de ver una boda que mas tarde supimos, incluía un bautizo.
Resulta que el novio era mucho mayor que ella y al parecer no estaba bautizado por cuanto, si bien entraron juntos a la pequeña iglesia, -la inmensa mayoría de las iglesias son pequeñas y apenas alcanzan al tamaño de una capilla grande de las catedrales europeas-, como decía, si bien entraron juntos los novios, ella se quedó relegada mientras él tras descalzarse, desnudarse el torso y dar varias vueltas por la iglesia y pararse ante distintas imágenes recibía el agua bautismal.
Poco después la novia se incorporaba a la ceremonia y
se celebraba la boda en una ceremonia cantada y con muchos vestidos
rimbombantes alrededor. Nos hizo pasar un buen y curioso rato
mientras abríamos los ojos ante tanta novedad.
Iré introduciendo entre las experiencias personales
vividas algunos datos referidos a las naciones visitadas.
Ahí va el primero:
Hoy por hoy Georgia es de
las repúblicas ex-soviéticas, una de las que cuenta con mayor nivel
de libertad y seguridad jurídica. Ponen como ejemplo de su rectitud,
el hecho de que uno de sus primeros ministros acabara en la cárcel
por corrupción allá por el 2014 . Tal cambio es gracias, entre
otras cosas, a su pequeño tamaño y es que apenas tiene setenta mil kilometros cuadrados, aunque dada su terreno accidentado hace que las distancias
no sean homologables a las europeas. Son tantas sus ganas por recibir
gentes de Europa que ni siquiera hay visado de entrada.
Al día siguiente cogimos el coche de alquiler y
salíamos de la ciudad. Lo de la conducción en Georgia y Armenia
hay que explicarlo aunque sea por encima. Es con toda seguridad el
país donde peor se conduce de todos los que he visitado y van
siendo unos cuantos.
El caos en las calles no es tan malo, son atascos como
los de cualquier ciudad, pero donde está el peligro en un grado máximo
es en las carreteras, por supuesto se adelanta en prohibida, en
cambios de rasante, y quien adelanta puede ser a su vez adelantado
por alguien que va mas rápido, sin importarle que venga un coche o
un camión de frente que a su vez esta siendo adelantado por otro
vehículo. Es caótico y muy peligroso, poco a poco el trafico te
engulle y te vas metiendo en la misma dinámica y cuando te quieres
dar cuenta tu estas haciendo lo mismo. Realmente es peligroso
conducir en Georgia y Armenia. Vimos doce o trece accidentes
espeluznantes con varios coches involucrados y con cuerpos tapados
con mantas.
En fin, como decía, amanecía el tercer día en Georgia y nos dirigíamos a la ciudad mas santa del país, Mtskheta ciudad Patrimonio de la Humanidad con todo merecimiento.
Esta ubicada entre dos ríos -no es la primera ciudad
santa que conozco que se asienta entre dos ríos- y nada mas llegar
notas una quietud agradable y aunque inevitablemente se va abriendo al turismo y las tiendas de souvenirs empiezan a aparecer, el
paseo por la ciudad es muy reconfortante. Gentes de todo el país
tarde o temprano pasan por aquí a rezar, o como -antaño los
monarcas- a ser enterrados.
El lugar está lleno de leyendas, una de las mas
llamativas es la que cuenta que uno de sus templos acoge la túnica
de Cristo que llevaba el día de su muerte. Según la leyenda la
túnica fue comprada por un ciudadano de Mtskheta a uno de los
soldados relacionados con su muerte, este ciudadano se la entregó a
su hermana que murió plácidamente al instante de tocarla y al no
poder arrancársela de entre sus brazos fue enterrada con ella.
Si la ciudad merece una visita por la proliferación de
templos, el mas impactante es el de Jvari, una obra
maestra de la arquitectura Georgiana. La imagen que se ve según te
vas aproximando es impresionante y es que está en lo alto de una
suave colina desde donde se divisa la conjunción de los dos ríos
en uno. El sitio donde radica el templo no fue casualidad. Se
levantó en el año 586 y aun esta allí erguido, con la misma planta
con la que se construyó, el paraje te da una gran serenidad viendo el armonioso templo
mientras que a tus pies los dos ríos se funden en uno.
Otros datos sobre Georgia.
Está encajada entre Rusia ,
Turquía y Armenia y aunque enclavada en el Oriente Medio se la
considera como el país mas al este de Europa por cuanto así se
sienten sus cinco millones de habitantes y dada su proximidad
cultural a Europa. El gran Caúcaso se extiende por el norte y sirve
de frontera natural y ha servido para preservarla, dada su
infranqueabilidad hasta hace poco tiempo, de injerencias foráneas. En el país se hablan mas de treinta lenguas que constituyen
todo un reto para los estudiosos y que inexorablemente se perderán
en pocos años dada la globalización.
Nos marchamos por la tarde desviándonos de la
carretera principal y adentrándonos en la llamada Carretera Militar
Georgiana camino de Kazbegi.
Pudimos relajarnos con lo de la conducción, esta
carretera tiene pocos años, en su día fue un paso entre las
montañas caucásicas solo utilizado por invasores de unos sitios y
otros hasta hace unos ochenta años. La zona había estado tanto tiempo aislada que nos daba la sensación de retroceder en el tiempo doscientos años
en la historia, se pueden ver gentes cargando haces de leña a sus espaldas,
caminos impracticables para los pocos y arcaicos carros que por allí
pasan. Íbamos a hacer los 150 kilómetros de la mítica carretera
militar georgiana camino de Kazbegi.
Era octubre y el otoño se mostraba en todo su esplendor. Cada uno de los bosques abiertos a la carretera se coloreaban de cuantos tonos puedas imaginar entre el verde
y el amarillo. Son tantas las especies de arboles -cada una con su su propio proceso de caída de hojas- que las tonalidades eran
infinitas.
No puedes dejar de mirar al horizonte recreándote en cada uno de los rincones del paisaje. De tanta parada para relamerte la mirada se nos hace tarde, lo que se suponía eran dos horas se convierten en cuatro, llegamos de noche y nos alojamos en el primer hotel que vimos, es cálido y animado y lo son más las alubias que nos ofrecen para cenar, las sirven en una especie de puchero que las mantiene calientes hasta la última cucharada, está claro que por aquellos parajes se necesitan calorías
No puedes dejar de mirar al horizonte recreándote en cada uno de los rincones del paisaje. De tanta parada para relamerte la mirada se nos hace tarde, lo que se suponía eran dos horas se convierten en cuatro, llegamos de noche y nos alojamos en el primer hotel que vimos, es cálido y animado y lo son más las alubias que nos ofrecen para cenar, las sirven en una especie de puchero que las mantiene calientes hasta la última cucharada, está claro que por aquellos parajes se necesitan calorías
Al día siguiente dejamos el coche aparcado, nos espera
una excursión de un par de horas hasta uno de los iconos del país,
la iglesia de Tsminda Sameda, a 2175 metros de altitud.
Nadie se creerá que has estado en Kazbegi si no has subido a esta
iglesia, Son 500 metros los que tienes que salvar y eso te lleva
dos horas subiendo. La subida te engaña, cuando crees que estas llegando aun te queda
media hora mas si quieres ver la iglesia que está allí desde el
siglo XIV.
Es un lugar sagrado que trasciende de lo religioso, ahí se reúnen los ancianos cuando hay que tomar alguna decisión importante para el devenir del pueblo.
Es un lugar sagrado que trasciende de lo religioso, ahí se reúnen los ancianos cuando hay que tomar alguna decisión importante para el devenir del pueblo.
Una de las leyendas mas extendidas del mundo antiguo
habla de cómo el joven Prometeo robó el fuego a los dioses y se lo
entregó a los hombres. Zeus se enteró de ello y llevó al ladrón a
este monte donde cada día un águila enviada
por el mismísimo dios le comía el hígado. Luego, en la noche, se le regeneraba y vuelta a empezar a la mañana siguiente.
Llegas sofocado pero se , mas que compensa, con las
vistas y con la sensación íntima de saber que estás en un sitio que
los habitantes del lugar -y lo digo en sentido amplio- llevan en su
adn y que es parte de su ancestral vida.
Estamos a solo quince km de Rusia y caemos
en la tentación de acercarnos, hay muchos camiones transportando materiales de aquí para allá, se
ve que las relaciones bilaterales van por buen camino.
Aquel pueblo es cálido y tiene cierto ambiente así que
decidimos quedarnos un día mas y hacer una excursión hasta las
cascadas de Gveleti a unos doce km de Kazbegi.
Para que sepas
Estas dos naciones fueron las
que primero adoptaron el cristianismo en el mundo, la primera fue
Armenia en el año 301 y poco después, en el 337, su vecina Georgia.
Y al parecer fueron los apóstoles Andrés y Simón quienes pasaron
por allí explicando la nueva fe. Desde entonces nadie pudo
hacerles claudicar de su credo y hoy por hoy son los últimos
bastiones del cristianismo en tierras musulmanas. En Georgia el 84%
de sus habitantes son cristianos ortodoxos y funcionan
independientemente de Roma, mientras que el 10% son musulmanes.
Como no, fue en la época soviética cuando mas apuros pasó, pero
pasada ésta etapa de su historia la religión ha resurgido con
fuerza inusitada.
Es el valle del Truso y vamos remontando el rio Terek
entre montañas, manantiales y cascadas de agua sulfurosas y con la suerte de un sol radiante que no deja llegar al frío. Camino
de la cascada de Gveleti atravesamos unas cuantas aldeas y es cuando
te chocas con su realidad, zonas paupérrimas sin apenas luz en las
casas y con los animales entrando y saliendo de las mismas.
El sol, como digo, es determinante, allá donde no llega los charcos son de hielo y donde si lo hace lo que hay es un barrizal por el que transitan todo tipo de animales. La mañana agradable hace que el paseo también lo sea, somos conscientes de que en cuanto empiece a oscurecer tenemos que haber regresado porque hará mucho frío y así lo hacemos.
El sol, como digo, es determinante, allá donde no llega los charcos son de hielo y donde si lo hace lo que hay es un barrizal por el que transitan todo tipo de animales. La mañana agradable hace que el paseo también lo sea, somos conscientes de que en cuanto empiece a oscurecer tenemos que haber regresado porque hará mucho frío y así lo hacemos.
Pasamos de largo por Gory, que no tiene
mas misterios que el hecho de ser la patria chica de uno de los
mayores déspotas de la historia, Stalin, con cerca de veinte
millones de muertos entre unas cosas y otras a sus espaldas según el
decir de sus biógrafos. Dejamos atrás a la ciudad de Stalin
camino de otra
de las zonas a los pies de los legendarios montes
caucásicos. Procuramos no conducir de noche así que
nos quedamos a dormir en Kutaisi y aunque pasa por ser la segunda
ciudad del país lo que vimos al entrar fue el mismo color gris que
veíamos en las ciudades de cierto tamaño , pura escala, ni salimos
del hotel.
Nuestro destino era Svaneti una zona de
visita obligada si vas a Georgia, allí que fuimos. Llegar a
Mestia, que hace de capital de la zona,
lleva lo suyo , son 250 km de carreteras serpenteantes y barrancos
profundos, no importa, no tenemos prisa y siempre tienes paisajes
interesantes, se repetía de algún modo lo vivido en la carretera
militar georgiana de hacía unos días. Fueron otras largas y
entretenidas cinco horas.
Como los soviéticos -y no solo ellos en aquella época-
no tenían consideración alguna al ecologismo ni a los impactos
medioambientales, de cuando en cuando veíamos fabricas mastodónticas
de manufacturas o canteras que vertían sin contemplación alguna sus
desechos al río cercano. Sobre una ladera cualquiera veíamos
proyectados grandes edificios feos como ellos solos, en muchos casos
fuera de servicio desde hacía años, que impregnaban a toda la zona
de su color gris intenso , un gris feo como me pareció a mi que era
el alma de sus ciudades.
Llegamos a Svaneti y eso era otro cantar. Era acogedor
como lo habían sido las pequeñas poblaciones en la que habíamos
recalado, dicen que en esa zona pervive la esencia de Georgia, sus
casas se parecían a las que hemos visto en las películas del señor
de los anillos, los paisajes son de postal, espesos bosques que en la
época que fuimos nos brindaban toda la gama de amarillos, cumbres
nevadas de cuatro y cinco mil metros , arroyos de agua en cada
pequeño barranco.

Hasta hace poco también había bandidaje,
robos de novias, honores dañados, justicia milenaria, eran gentes que vivían al
margen de la civilización de unas montañas mas abajo. Lo dicho parecía
sacado de una novela de Tolken.
Para corroborar lo escrito, decir que tienen como signo
característico de su idiosincrasia pasada unas construcciones,
reconocidas ahora por la Unesco, como son las torres defensivas, las
hay a cientos en cada rincón de la zona, son redondas y altas y
servían de fortín para proteger a la familia y al grano y estaban
preparadas para aguantar largo tiempo de asedio , lo que empezó para
protegerse de posibles invasiones provenientes de allende los
montes caucásicos , acabo siendo un fortín entre las peleas de
clanes.
Las torres no son cualquier cosa, llegan a medir 25 metros de altura y tienen cuatro o cinco pisos lo que las hacian casi inexpugnables. Esta zona era tan impracticable que en tiempos de guerra el resto de Georgianos enterraban allí sus tesoros.
Llegamos a Mestia, que hace de capital de la zona con sus 2.000 habitantes. Ese día ya llevábamos bastante paliza así que nos cenamos las alubias que desde que las probamos, siempre que nos las ofrecían las pedíamos.
Las torres no son cualquier cosa, llegan a medir 25 metros de altura y tienen cuatro o cinco pisos lo que las hacian casi inexpugnables. Esta zona era tan impracticable que en tiempos de guerra el resto de Georgianos enterraban allí sus tesoros.
Llegamos a Mestia, que hace de capital de la zona con sus 2.000 habitantes. Ese día ya llevábamos bastante paliza así que nos cenamos las alubias que desde que las probamos, siempre que nos las ofrecían las pedíamos.
A dormir.
El paseo que nos dimos al día siguiente, fue para ratificar cómo la personalidad del pueblo era la misma que habíamos
visto en las aldeas días atrás, la
diferencia era su tamaño, nada mas. Tuvimos la suerte de que fuera
sábado y esa noche en un par de bares hubieran actuaciones de los
grupos polifónicos de la zona.
Las polifonías vocales de Georgia, son patrimonio
intangible de la humanidad -como el flamenco- por algo será y
están consideradas la expresión mas antigua del mundo de este tipo.
Tiempo después, los monjes las introdujeron como cánticos
religiosos en sus liturgias, hoy las puedes oír en misa de doce
todos los domingos.
Pasamos la velada con tres motoristas que nos
encontramos y que casualmente estaban por allí, me moría de envidia cuando les oía hablar del viaje.
Se habían impuesto unas normas para el viaje: en la
moto, hasta no mas de las tres de la tarde, no mas de tres
días en un lugar por mucho que les gustara y no mas de trescientos
kilómetros al día, que en aquellos sitios podían ser seis o siete
horas de moto. Me moría de envidia.
Dos de ellos eran compañeros de trabajo en China,
al acabarse su contrato se volvían a Europa con unas
motos -me quedé alucinado- de 250 centímetros cúbicos. Volvían
sin prisas, a Italia uno y a Alemania el otro. Habían coincidido con
un coreano que quería cruzar Eurasia desde Corea hasta Finisterre,
en España. El viaje lo hacía en solitario lo que tiene un mérito
enorme. Se consideraban afortunados por cuanto lo mas difícil ya lo
habían hecho, en un par de días llegaban a Tuquía, las puertas de
Europa. Mi mal ingles no me dejaba preguntarles por los mil detalles
del viaje. Me moría de envidia.
Mientras tantos las canciones se sucedían unas tras
otras, no era nada organizado, eran grupos de amigos que se juntaban
para cantar. De pronto el camarero dejaba la bandeja y se unía al
grupo o lo hacía alguien de entre el público. Me recordaba a las
parrandas canarias improvisadas, con una guitarra, un timple y un par
de rones cualquier cosa puede pasar. Aquí era sin ron pero con otro brebaje, una especie de orujo que se
bebía a raudales entre los cantantes y espontáneos El resultado fue
que dos horas mas tarde nos íbamos a dormir esperando no tener dolor
de cabeza al día siguiente.
Y no lo tuvimos, nos levantamos y nos adentrábamos aun
mas en la zona , nos fuimos a Ushguli, uno de los
pueblos mas remotos y uno de los mas auténticos a decir de las guías
que llevábamos Son dos horas lo que tardas en hacer los 50
kilómetros en un todoterreno.
Por supuesto es Patrimonio de la Humanidad. Uno de los pasajes de Jason y los Argonautas lo ubican aquí, y es que los habitantes usaban a la lana de las ovejas para filtrar el oro, por lo que la leyenda dice que Jason vino hasta estas tierras para robar el Vellocino de Oro de manos de la serpiente que lo protegía día y noche, pero el pueblo siendo precioso no nos sorprendió tanto como esperábamos y es que era mas o menos lo que habíamos venido viendo hasta llegar hasta él.
Por supuesto es Patrimonio de la Humanidad. Uno de los pasajes de Jason y los Argonautas lo ubican aquí, y es que los habitantes usaban a la lana de las ovejas para filtrar el oro, por lo que la leyenda dice que Jason vino hasta estas tierras para robar el Vellocino de Oro de manos de la serpiente que lo protegía día y noche, pero el pueblo siendo precioso no nos sorprendió tanto como esperábamos y es que era mas o menos lo que habíamos venido viendo hasta llegar hasta él.
Un día después volvíamos a la carretera principal, nos íbamos a Vardzia otra de las ciudades excavadas en la roca. Si la anterior -Uplstsikhe- llego a tener 20.000 esta se construyó en los siglos XII y XIII y albergó a unos 50.000 habitantes entre sus mas de 1.800 cuevas, además la ciudad de Vardzia es con diferencia mas espectacular de todas y es que no está excavada en roca sobre el suelo sino sobre la pared, literal. Paseamos entre ellas y sus mas de 600 habitantes, casi todos monjes, que aun viven en sus cuevas.
Muchas de sus cuevas son iglesias y son un poco
laberínticas, con varios niveles dada la orografía del terreno y
aunque la ciudad como tal es del siglo XII, algunas de las iglesias
excavadas datan del siglo III. No se trata de -como en Europa-
catedrales que fueron plantadas sobre anteriores iglesias que a su
vez lo fueron sobre antiguas capillas, aquí son pequeñas iglesias
taladradas en roca , las vemos tal y como fueron hechas, sobre la pared y muchas de ellas siguen abiertas al culto con
pequeñas comunidades religiosas de veinte o treinta monjes que viven
como eremitas , aislados de las gentes y dedicando su vida al dios
que sirven.
Mas datos sobre Georgia.
Siguiendo con la realidad
social de Georgia y extensible a Armenia, hay que hacer mención a
lo que la religión representa en estos países. Cuentan con las
iglesias mas antiguas del mundo, muchas de ellas encaramadas, como es
el caso de las comentadas de Vardzia, en lugares imposibles que
invitan al silencio y la reflexión como debía ser en aquellas
épocas antes de que llegara la vorágine materialista a la sociedad.
Aquí la fe, mas que una cuestión espiritual, es una seña de
identidad y el símbolo de la cruz se ha grabado a fuego en el
genética de sus ciudadanos.
Íbamos avanzando camino de Armenia, aun nos quedaba
una sorpresa mas de Georgia y es que no sabíamos de la ciudadela
de Akhaltsikhe. Fue el cruce de caminos que conectaba Georgia
con Bizancio lo que supuso que fuera importante a efectos políticos y militares, de ahí su imponente ciudadela militar. Si
Georgia está en pleno paso desde tempos inmemoriales desde Asia a
Europa, ésta es una de las ciudades protagonistas en tal hecho, de
ahí la envergadura de la ciudadela de Akhaltsikhe.
Recién renovada, aunque respetando sus planos
originales, pasas un par de horas entre sus muros sin que te des cuenta. A sus pies la ciudad, a la que ves con
la distancia de los poderosos como debieron hacerlo sus moradores
hace siglos. Paseando se nos hizo de noche y pudimos verla iluminada.
Mas a mas, si de día era bonita, de noche ganaba. Si pasas por
Georgia tienes que verla.
Otros pocos datos
En otro orden de cosas, presumen de ser nada menos que los inventores del vino basándose, entre otras razones, en que se han hallado restos arqueológicos
datados hace siete mil años que acreditarían tal hecho. Tiene un
envidiable crecimiento sostenido del 6% anual y cerca de 25.000 ríos
y 800 lagos que riegan sus campos y que le dan un potencial
mayúsculo en el mundo de energía hidroeléctrica en la zona.
Después de Rusia es el país europeo que mas especies endémicas
tiene en su variada geografía que va desde la alta montaña a tierras
pantanosas, a zonas desertizadas además de un 40% de zona boscosa.
Para hacerlo mas difícil tienen su propio alfabeto - Armenia otro distinto- (uno de los 14 existentes en el mundo ) que -entre otras cosas- complica aun un poco mas la lectura de los paneles de trafico.
Para hacerlo mas difícil tienen su propio alfabeto - Armenia otro distinto- (uno de los 14 existentes en el mundo ) que -entre otras cosas- complica aun un poco mas la lectura de los paneles de trafico.
Bueno, nuestra estancia en Georgia acababa, volveríamos
para coger el avión de regreso pero apenas pasaríamos unas horas. Nos fuimos a la frontera que nos cruzaba a Armenia camino de Gyumri.
Afortunadamente no tuvimos que cambiar de coche, el alquilado nos
valía, solo tuvimos que hacer cierto papeleo en la frontera con la
documentación del vehículo . Nos íbamos a Armenia.
ARMENIA
La ruta que habíamos planeado nos llevaba a Gyumri,
nos adentrábamos por uno de los países mas recónditos del
corredor de Europa a Asia, si Georgia nos parecía enigmático,
Armenia lo superaría
Estábamos ni mas ni menos donde Dios, a decir de los
relatos bíblicos, dio una segunda oportunidad a los hombres piadosos
de la mano de Noé haciéndoles subir a su arca, los demás habrían
muertos ahogados por no ser merecedores de librarse del
diluvio universal. El pasado de esta nación se hunde en la noche
de los tiempos, y fácilmente se mezclan leyendas con historia, se
dicen descendientes del mismísimo Noé cuyo arca habría encallado en
el cercano Monte de Ararat, hoy por hoy después de
tantos devenires de fronteras, en tierras turcas.
Como digo los armenios no se cortan a la hora de sentirse
protagonistas en la biblia, a lo de ser tataranietos de Noé, a los
armenios contemporáneos de Cristo les visitó nada mas y nada menos
que Judas Tadeo y Bartolome, dos de los doce apóstoles, y yéndose
mas atrás aseguran que sus moradores colaboraron en la construcción
de la torre de Babel y luego se asentaron en esta área, estamos
hablando de hace 4.000 años según los cómputos bíblicos.
El cristianismo mantiene al país unido tras un pasado
glorioso que habría constituido La Gran Armenia extendiéndose su
poderío del Mediterráneo al Caspio. Pero eso son cosas del pasado,
hoy su orgullo pasa al sacar pecho por ser el primer país en
adoptar la fe de cristo. Y eso se ve en cada un de los templos
plantados a lo largo del país, si Georgia nos había regalado
magníficos templos lo de Armenia son palabras mayores, los
monasterios e iglesias repartidas por todo el país, la magnificencia
de los mismos, la historia y el calado social que tienen sobre la
población es enorme, no es que sean los mas vetustos del mundo, es
que forma parte de sus vidas, son parte de ellos. Se sienten
íntimamente orgullosos de los mismos.
Unos datos
Armenia apenas tiene tres
millones de habitantes y viven en casi 30.000 km cuadrados, mas o
menos como Galicia, su altitud media es de 1.800 metros, y presumen
de un mar interior que no es sino el lago Sevan, al que van a tomar
el sol . Su biodiversidad es inmensa y gracias a su aislamiento
osos, lobos y otros grandes mamíferos escasos en Europa campan a sus
anchas , su flora es brutal, tiene 3.500 plantas ( en toda Europa
hay 20.000 ) y a decir de lo que ellos dicen el melocotón y
albaricoque proceden de allí y si nosotros lo disfrutamos es porque Alejandro Magno lo introdujo en Europa.
Cruzamos la ciudad de Gyumri, para
hacernos una idea de la misma a la vez que buscábamos hotel, era
fea como todas las que habíamos visto en Georgia, mas de lo mismo,
el sello soviético les va a pasar factura mucho tiempo, ademas
Gyumri había sido castigada por el terremoto de 1988 que ademas de
llevarse a 15.000 vecinos por delante había sumido a la ciudad en
una depresión de la que pretende salir, pero aun son muchas las
cicatrices por cerrar en sus calles y en sus edificios. Pasa por ser
la meca del arte armenio, pero nosotros no íbamos a eso.
Llevábamos todo el día en el coche así que nos fuimos
a cenar a una antigua piscifactoría, recuerdo que nos comimos la
mejor trucha que con toda seguridad había comido en mi vida y temo no volveré a comer. El
restaurante -lo apunté- se llama Cherkezi Dzor.
Es por si vas por allí
Es por si vas por allí
Según nos levantamos nos fuimos a Echemiadzin, una ciudad de unos 50.000 habitantes, a un par de horas en coche. La ciudad mas santa de Armenia. Para los armenios es, después de Jerusalén, la ciudad mas santa sobre la tierra.
Aquí está la sede del Katholikós, máximo dirigente de la iglesia gregoriana apostólica armenia y está revestido para sus fieles, de la misma gracia que el papa de Roma para los catolicos y se encuentra -ojo- en la catedral mas antigua del mundo. El complejo religioso no tiene desperdicio y esta muy cuidado, una infinidad de flores con vivos colores rodean el recinto y dentro se veneran importantes reliquias, entre otras -ni mas ni menos- que la punta de lanza que supuestamente habría atravesado el pecho de Jesucristo en la cruz.
Datos sobre la religión
armenia
Esta iglesia, la apostólica armenia, a la que pertenece el 95% de la población , es una de esas corrientes exóticas que tiene la fe cristiana por Oriente Medio y desde su creación ha permanecido independiente del vaticano a quien no reconocen como superior. Permanecen fieles a la doctrina de concilios anteriores -el de Nicea- , es decir no innovaron sino que siguen a los dogmas mas primitivos de la cristiandad. Para ellos Jesucristo nace el seis de enero, los curas se pueden casar, celebran su misa en armenio antiguo , sus ritos se parecen mucho a los ortodoxos. Como no, fue en la época soviética cuando mas apuros pasó pero pasada esta etapa de su historia la religión ha resurgido con fuerza.
| Aquí estuvo Gregorio trece años |
Mientras tanto treinta y seis monjas huían de Roma por cuanto una de ella la bellísima Hripisime rechazaba el amor del emperador Diocleciano y se refugiaron en Armenia.
El emperador romano dolido en su orgullo exigió al rey armenio que le llevara a su monja amada. Tirídates, el rey armenio, también se enamoró de la belleza de la monjita por lo que al ser rechazado igualmente fue torturada y muerta junto con sus compañeras. Una de ellas por nombre Nino, escapó y llegando a Georgia -donde es venerada- evangelizó dicho país.
La cosa continua en que el rey enloqueció por los
remordimientos tras la matanza de las monjas y su hermana le dijo
que solo podría curarse si entraba en contacto con Gregorio ,
confinado en la mazmorra trece años como sabéis. Dicho y hecho, una
vez sanado promulgó que todos sus súbditos abrazaran la nueva fe, ocurría en el año 301 lo que configura a Armenia como la
primera nación en adoptar el cristianismo como religión de un
estado.
Como digo se suceden por toda la ciudad numerosos
templos , por supuesto la mas majestuosa es la Catedral de
Echemiadzin, donde se custodia la supuesta lanza que
atravesó a Jesús en el monte calvario y es la residencia del
Katholikós, máxima autoridad de la iglesia armenia, no muy lejos
está la iglesia de Santa Hripisime, la bellísima monja
que rechazó el amor de los dos emperadores y que guarda sus
reliquias, la iglesia de Shoghakad, -otra de las
monjas martirizadas- cuya tumba acoge, la iglesia de de Santa
Gayame, la madre superiora de todas ellas,... Como digo es
la ciudad santa por excelencia de Armenia. Cada una de ellas son
patrimonio de la humanidad y la mas joven data del siglo VII.
Quizá se te pase por la cabeza pensar que !!menudo
empacho de iglesias¡¡ , pero no es así, entre una y otra iglesias,
por lo demás pequeñas todas ellas, hay un sinfín de cuidadísimas
flores que hacen que las horas que por allí deambulas sean mas que
agradables.
Todos hemos visitado infinidad de iglesias y catedrales
a lo largo de nuestra vida pero ésto es otra cosa, estas rodeado de
los templos mas antiguos que existen destinados al culto cristiano y
aunque uno no esté en la órbita de la religión que nos impusieron
al nacer , no puedes dejar de sobrecogerte cuando te paras a pensar
dónde estás y lo que representa y supone para la humanidad desde
entonces.
Es una sensación que te acompaña todo el viaje por la
antigüedad de los monasterios, algunos ininterrumpídamente en
servicio monacal desde entonces, sensación que se multiplica por el
emplazamiento de muchos de ellos.
El recinto sagrado donde estábamos dentro de la
pequeña ciudad que es Echemiadzin, transpiraba algo mas, transpiraba
una profunda espiritualidad que unida a la belleza de los templos y
a la religiosidad propia de los armenios que por allí había, hacían
sentirte bien y confortado.
El Genocidio Armenio.
Es uno de los capítulos mas
trágicos de la historia de la humanidad. Estamos en el año 1914 y
Rusia le declara la guerra al llamado imperio otomano. En aquella
época las fronteras estaban por definir en muchas partes del mundo,
sea como sea había millones de armenios viviendo en tierras otomanas
desde tiempos inmemoriales con costumbres , religión y relaciones
sociales propias de Armenia , era una especie de país dentro de
fronteras ajenas.
El
caso es que las autoridades turcas acusaron a los armenios de
favorecer a los rusos y de ayudarles en la recién declarada guerra
entre los dos países, por lo que ordenaron la deportación en masa
de todos los armenios hacia países vecinos. Millones de personas
fueron forzadas a cruzar el desierto sin agua ni comida en lo que se
convirtió en una caravana de la muerte. Ocurría entre los años
1915 y 1918.
Se calcula que fue del orden de un millón de armenios los masacrados
metódicamente a lo ancho y largo del imperio otomano, la
actual Turquía. En la actualidad, Turquía niega tal hecho y son
muchos los países que le requieren petición de perdón
al pueblo armenio, la mayoría europeos, España aun no lo ha hecho.
Hasta el Vaticano en el 2017 ha reconocido el genocidio con las
correspondientes tiranteces diplomáticas
Es considerado uno de los
capítulos mas negros en la historia de la humanidad. Un tercio de la
población armenia fue borrada del mapa.
Uno de los supervivientes de
aquella masacre es Charles Aznovour, sus padres no perecieron en
aquella persecución y se asentaron en Francia, en París nació
Aznovour, en Gyumry una de las plazas mas importantes lleva su
nombre.
Dejamos atrás la ciudad santa por excelencia, nos vamos
a Erevan, el caos circulatorio en Armenia no era menor
que el de Georgia así que no nos complicamos, nuestra intención
era atravesar la capital por cuanto sabíamos que no había nada
realmente interesante que compensara el caos de la misma. Decir que
Erevan cuenta con un millón cien mil habitantes , mas de la tercera
parte del total del país
Aburridos de tratar de salir de la ciudad por nuestros
medios - no gps, no carteles indicativos- buscamos un taxista que
nos sacara de la ciudad camino de nuestro destino que era Garni, a
unos treinta kilómetros de Erevan por una carretera nada mas que
regular. Allí nos encontramos con otra de las joyas del viaje , el
templo de Geghard.
Como no, es patrimonio de la humanidad, raro es el que
no lo es , en este blog solo se despachan de esa categoría para
arriba.
Está considerado el mas misterioso de todo el país y buena parte del mismo está excavado en las paredes del acantilado que ha ido formando el río Azat que por allí pasa, los muros que lo rodean le confieren mas un aire de fortaleza que de casa de Dios, abundan a su alrededor cuevas horadadas en la pared, hogar que fueran de los numerosos eremitas existentes hace años.
Está considerado el mas misterioso de todo el país y buena parte del mismo está excavado en las paredes del acantilado que ha ido formando el río Azat que por allí pasa, los muros que lo rodean le confieren mas un aire de fortaleza que de casa de Dios, abundan a su alrededor cuevas horadadas en la pared, hogar que fueran de los numerosos eremitas existentes hace años.
Se remonta su existencia a tiempos paganos y una vez
dedicado al culto cristiano fue saqueado por los árabes, pero las
estructuras actuales, tal y como ahora ahora las vemos, datan ni mas
ni menos que del siglo XII. La importancia de este templo lo
acredita el hecho de que durante mucho tiempo fuera el hogar de la
lanza ya mencionada que atravesara el costado de Cristo. Esconde
muchos secretos y aun se practican algunos ritos ancestrales como el
de bañarse en una piscina natural que por allí hay y que hace que
las mujeres estériles se vuelvan fértiles Son muchos los arboles de las cercanías con cintas colgadas de sus ramas, si atas una y le
das seis vueltas al árbol se te concederá un deseo. Tu mismo.
Aun nos quedaba por
ver ese mismo día uno de los templos helenos mejor conservados en lo
que fue en su día el inmenso imperio romano, el templo
de Garni data del siglo I
y un terremoto se lo cargo en el 1679, pero lo reconstruyeron -ya en
la época comunista- tal cual estaba antes del suceso lo que dice de
su buen estado actual.
Es precioso, con sus esbeltas veinticuatro columnas sobre una plataforma cumple con las reglas geométricas mas exigentes de la época. Al parecer conmemora la incorporación de estas tierras a Roma en tiempos de Nerón y se levanta en lo alto de un precipicio sobre el río Azat, en tierras que ya se habitaban tres mil años antes de nuestra era. Tiempo después tuve la suerte de visitar Sicilia y muchos de los templos que en la isla hay, pero este de Garni los supera a todos en - según mis ojos profanos- armonía, ubicación y elegancia. Otro de los sitios que no puedes dejar de ver.
Es precioso, con sus esbeltas veinticuatro columnas sobre una plataforma cumple con las reglas geométricas mas exigentes de la época. Al parecer conmemora la incorporación de estas tierras a Roma en tiempos de Nerón y se levanta en lo alto de un precipicio sobre el río Azat, en tierras que ya se habitaban tres mil años antes de nuestra era. Tiempo después tuve la suerte de visitar Sicilia y muchos de los templos que en la isla hay, pero este de Garni los supera a todos en - según mis ojos profanos- armonía, ubicación y elegancia. Otro de los sitios que no puedes dejar de ver.
A dormir
Al día siguiente nos
íbamos a la zona de Noravank, a una ciudad
de nombre impronunciable, Yeghegnadzor. Teníamos que
volver a Erevan o cruzar por carreteras secundarias, pero carreteras
al fin y al cabo según decía el mapa, elegimos lo segundo, pero no,
no eran carreteras, eran caminos de tierra, pero eso no lo supimos
hasta que ya no teníamos marcha atrás. El caso es que seguimos por
las carreteras que pintaba el mapa y entre primera y segunda
velocidad hicimos treinta km, eso si íbamos solos, no había
trafico. En cada altozano Marian se adelantaba andando para avisarme
de si se podía avanzar o no, porque en cualquier momento aquel
camino podía cortarse y habría que volverse, hubo suerte, dos horas
después acabamos en un cementerio lo que nos decía que algún
pueblo debía estar cerca.
Antes de llegar a nuestro destino de aquel día, pasaríamos ni mas ni menos que por el agujero donde estuvo Gregorio
-aun no era santo- los trece años que mencioné antes. Hoy es el
monasterio de Khor Virap, rodeado de viñedos parece
sacado de un cuento de hadas. Como supondrás el monasterio es todo
un icono en Armenia, está a un par de kilometros de la frontera con Turquía
y se encuentra a las faldas del mítico monte Ararat, ese en el que
se posó el Arca de Noe cuando cesó el castigo de Dios sobre los
hombres.
Llegamos a Noravank y entre cuantos lugares históricos se nos ofrecen nos decidimos por otro de los imprescindibles, el Monasterio de Noravank, se mimetiza entre laderas rojas de las montañas que forman el angosto valle que lo acoge, es curiosa la escalera exterior sin barandilla que da acceso a la planta superior, Esta rodeado de infinidad de lápidas, bien pegadas a las paredes en vertical, bien en el suelo horizontalmente. Están ricamente esculpidas y no paras de hacer fotos a cada rincón.
Una vez mas y ya se que me repito, el aire tranquilo del valle , del monasterio te dan una placidez que llega a tus entrañas. Son sitios muy gratos a los sentidos y éste es uno de los mejores.
Llegamos a Noravank y entre cuantos lugares históricos se nos ofrecen nos decidimos por otro de los imprescindibles, el Monasterio de Noravank, se mimetiza entre laderas rojas de las montañas que forman el angosto valle que lo acoge, es curiosa la escalera exterior sin barandilla que da acceso a la planta superior, Esta rodeado de infinidad de lápidas, bien pegadas a las paredes en vertical, bien en el suelo horizontalmente. Están ricamente esculpidas y no paras de hacer fotos a cada rincón.
Una vez mas y ya se que me repito, el aire tranquilo del valle , del monasterio te dan una placidez que llega a tus entrañas. Son sitios muy gratos a los sentidos y éste es uno de los mejores.
La diáspora Armenia
Armenia tiene el triste
récord de tener mas ciudadanos ( o sus descendientes) fuera de sus
fronteras que dentro, se calcula que mas de seis millones de Armenia
viven repartidos por todo el mundo. Tras el genocidio comentado se
produjo una diáspora sin precedentes. En España hay unos 40.000 de
ellos sobre todo por el levante. Descendientes de los primeros
migrantes son la actriz Cher, el ajedrecista Kasparov, el tenista
Agassi , o el corredor de formula 1 Alain Prost y comentan cuando
tienen ocasión su procedencia y corren a ayudar en momentos
difíciles al país como el acaecido con motivo del terremoto
mencionado.
Nos queda aun otra emoción mas en el día a la que
llegamos en un par de horas, es el Monasterio de Gndevank. Para llegar hasta el hemos atravesado el valle del Yeghegis,
un remoto lugar al que apenas llegan coches y sus habitantes viven en
otro mundo, da la sensación de que viven en otra dimensión, sus
movimientos, las conversaciones que tienen entre ellos son
pausadas, contenidas, como si vivieran la vida a cámara lenta.
Vamos por tierras altas casi a dos mil metros de altitud
, se construían tan alto para defenderse mejor de las invasiones de
los mongoles , parece mentira que estas aldeas, cobijaran en el
siglo XII grandes aglomeraciones de gentes y fueran testigos mudos de
las caravanas de la ruta de la seda. En cada nueva excavación aparecen nuevos vestigios del fulgor de su pasado, enigmáticos
cementerios judíos , inscripciones en muchos y distintos idiomas.
Mucho trabajo para los arqueólogos.
El monasterio, otro mas, cuelga de las laderas , quien
eligió éste paraje no lo hizo por casualidad. En frente, al otro
lado del valle, unos bloques de basalto, de formas caprichosas, parecen formar parte de las trompetas de un órgano a punto de
tocar un acto litúrgico. Las gentes del lugar las conoce como las
sinfonía de piedra. Es un sitio estremecedor, no es extraño que
sus pobladores a lo largo de la historia hayan construido en la zona
mas de mil quinientos monumentos entre fortalezas, iglesias, monasterios y es , como dicen sus pobladores un museo bajo el cielo
Se nos ha hecho de noche, es hora de dormir.
El viaje se va acabando, nos quedan apenas tres días ,
vamos de regreso a Georgia y lo hacemos costeando al lago Sevan
por el sur y a la altura de Gavar nos desviamos para ver su
cementerio.
Tiene alrededor de quinientas Khachkars, cruces
ricamente talladas en piedra y que nos tenían sorprendidos desde que
llegamos al país, las hay por todas partes en caminos, iglesias o
montañas. Les sirve para conmemorar algún acontecimiento relevante
o de agradecimiento por algo. Por supuesto en los cementerios las hay
a montones y éste el de Noraduz es donde mas abundantemente las ves.
Seguimos hasta Dilizjan a la que
autodenominan Suiza de Armenia, con mas afán que acierto. Se ha
creado fama de tener un beneficioso clima con manantiales medicinales
y desde la época soviética, son muchos los que aquí vienen con la
esperanza de sanar de problemas pulmonares, tuberculosis sobre todo. Al parecer en la época soviética, cuando tenían que premiar a uno de
los suyos por su buen quehacer le enviaban aquí dado el benigno
clima.
Pero nosotros estamos sanos y aunque estamos un tanto
hartos de monasterios vemos uno que, sabiendo que me repito, no desmerecía de los anteriores y, como no, sobre un altozano desde
el que se divisa el verde y frondoso valle que hay a sus pies, es el monasterio
de Hagartsin. Lo primero que ves es una enorme cúpula con una peculiar forma de cono,
como un cucurucho de helado tapando una chimenea, es del siglo XII y se proyecta
junto con el monasterio hermano que hay al lado construido unos años después. Otro paraje idílico mas. Desde su creación fueron importantes
centros religiosos y culturales, y han estado de un modo
ininterrumpido hasta hoy habitados y litúrgicamente abiertos.
Estamos en la segunda zona con mayor concentración de
templos después de Echemiadzin, es el cañón del Debed, y
ya van pesando sobre nuestros cerebros los dos monasterios por día
que vemos de media.
Hoy dormiremos en Alaverdi.
Una ciudad sin fuste alguno, pero ahí fue donde nos
pilló la noche. Lo que la caracteriza es una mastodóntica fabrica
semiabandonada que abastecía en el esplendor zarista de la cuarta
parte del cobre que necesitaba el imperio. Podéis imaginar su
envergadura y el impacto ambiental que provoca, los ojos
invariablemente se te van a ella. Hoy por hoy sigue viva y sigue
produciendo cobre, poco, imagino dada la antigüedad de la fabrica y
polución, mucha, de eso si fuimos testigos.
Aprovechamos para ver un pequeño museo militar dedicado al ingeniero que ideó los famosos aviones soviéticos MIC. Su creador, un tal Mikoyan nació por aquí y formó parte durante la friolera de cincuenta años del soviet supremo de la URSS durante toda la guerra fría, trabajando codo con codo con Stalin. En el patio del museo se puede ver un MIC real y dentro del mismo, una serie de artículos propios de la época, desde cazadoras hasta mascarillas de oxigeno. Es curioso.
Aprovechamos para ver un pequeño museo militar dedicado al ingeniero que ideó los famosos aviones soviéticos MIC. Su creador, un tal Mikoyan nació por aquí y formó parte durante la friolera de cincuenta años del soviet supremo de la URSS durante toda la guerra fría, trabajando codo con codo con Stalin. En el patio del museo se puede ver un MIC real y dentro del mismo, una serie de artículos propios de la época, desde cazadoras hasta mascarillas de oxigeno. Es curioso.
El viaje se acababa, nos quedaba cruzar la frontera con
Georgia al día siguiente y dormir cerca del aeropuerto para no
tener problemas. Nos dio tiempo a ver con las cuatro ruedas hacia
arriba a un par de coches en sendos accidentes. Si, son con toda
seguridad los países donde mas peligro he visto en la carretera.
Georgia
y Armenia
Georgia
y Armenia forman parte de la región donde Asia se une a Europa,
puerta entre Oriente y Occidente y han sido testigos de la historia.
Por sus tierras pasaron persas, romanos, árabes, mongoles,... y
fueron sometidos por imperios codiciosos. Fruto de ser encrucijada
de caminos, han asimilado para ellas diferentes culturas, tienen entre
ellas alfabetos distintos y ajenos a los pueblos que las rodean, no
es de extrañar que se hablen en tan pequeños países casi medio
centenar de lenguas y son acreedoras de un rico pasado cultural que
tristemente se perderá con la excusa del progreso.
He
tratado de contar de un modo sistemático y según el devenir de los
días, cuantas cosas vimos y sentimos y soy consciente de que -al
menos para mi- es imposible trasladar, transmitir, las sensaciones de
cada momento. Ya sé que son muchos los monasterios que he ido
relatando y que se parecen entre ellos como no podía ser menos. Es
lo que ofrecen estos países, paseas sus ciudades y la monotonía y
frialdad de las mismas no te invitan a quedarte en ellas, la fuerza
de Georgia y sobre todo Armenia radica en sus iglesias, su historia y
sus paisajes vírgenes. Son países milenarios con orígenes bíblicos
y ahora, habiendo dejado atrás su pasado soviético, se abren al
mundo enseñando sus riquezas aun sin turistear. Son infinitos los
templos y monasterios acreedores del titulo de Patrimonio de la
Humanidad, no es casualidad.
Cuando
esto escribo hay una boina de contaminación en todas las ciudades
importantes españolas, pues bien, en estos países el oxígeno casi
se puede visualizar, sus paisajes llenos de montañas gigantes de
caprichosas formas, sus monasterios silueteados allá donde mires,
sus ruidosos ríos, sus valles apretados y profundos, sus viñedos
color esmeralda, sus bosques de arboles imposibles, sus aldeas
dibujadas a lo largo de las carreteras y tantas cosas mas se han
puesto de acuerdo para que tus ojos se deleiten en cada parpadeo.
Recorrer sus carreteras lejos de las ciudades es un regalo para los
sentidos. Viajando por sus carreteras no solo viajas en el espacio,
también lo haces en el tiempo, cierras los ojos y es fácil sentir
el eco del cristianismo primitivo.
Cuando
vuelves de un viaje tan íntimamente interesante como éste se te
viene a la cabeza una frase de un filosofo francés cuyo nombre no
me se: "viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas"
, cada vez que vuelves a casa tras un viaje de estas características
eres distinto, las sensaciones habidas se han incrustado en tu alma y
ya no eres el mismo, has crecido. Para eso viajamos.
La
vuelta a casa no trajo mas contratiempo que, atascado en Zagreb por
huelga de los pilotos de Lufthansa, me ahorré un par de transbordos
por Europa gracias a que me metieron en un Iberia rumbo a Madrid.
!!!
Siempre hay suerte para un hombre honrado !!!
Villacañas, 27 de noviembre de 2017.
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