Viajando por Georgia y Armenia




                                  Un viaje por Georgia y Armenia


Nos habíamos conocido en Guatemala mi -mas tarde- amiga Marian y yo. Ella estaba haciendo un viaje por Centroamérica , desde Panamá a México , yo lo hacía al revés, de México a Panamá. Fue yendo hacia Flores,  una península preciosa y coqueta que servía de punto de acceso a Tikal, una de las mayores y más importantes zonas en lo que se refiere al mundo Maya. Fuimos compañeros de viaje durante unos días y concertamos hacer un viaje juntos mas adelante, ya veríamos donde.

Aquello se concretó un par de años mas tarde, pensamos en la India o hacer un treking por Nepal pero a ella le salió un trabajo extraordinario para la Unión Europea en Zagreb -es jurista- y los planes se trasladaron a Georgia y Armenia, antiguas repúblicas soviéticas y que tenían un interesante atractivo por ver qué quedaba del mundo soviético y cómo se desarrollaba la vida por aquellos lares. El viaje lo montó ella y seríamos cuatro. Ella , yo y dos amigos italianos a los que ella conocía de otros viajes y que para mi eran desconocidos.

No me importa viajar con desconocidos, la experiencia que tengo es buena, cada uno de nosotros pone lo mejor de si mismo y cuando empiezan a aparecer -no siempre lo hacen- los inevitables roces de convivencia, el viaje está acabando y cada uno para su casa. Es mas fácil lo contrario, que de esos nuevos conocidos surjan amistades que perduren en el tiempo. El caso es, que apenas los conocí porque nada mas llegar se volvieron a casa porque la madre de uno de ellos murió repentinamente. No nos dio tiempo a conocernos, nunca mas supe de ellos.


ZAGREB.-


Aprovechando que ella vivía en Zagreb me fui un par de días antes de comenzar el viaje a Georgia y Armenia y así conocer la ciudad. Es preciosa y  bella y afortunadamente la guerra de los balcanes apenas la tocó, todo su esplendor sigue vivo. Las calles limpias, las terrazas -y era noviembre- estaban llenas de gente guapa y elegantemente vestida, los restaurantes agradables y con un excelente servicio, en nada se parecía a otras ciudades de la órbita soviética donde lo mas fácil es que te encuentres con personal seco, distante, cuando no desafiante.



La ciudad tiene un magnífico paseo de varios días para visitar los distintos barrios de la ciudad y además no esta turisteada, palabra con la que trato de definir todos esos lugares que están tan recolocaditos para el visitante que han perdido su identidad, su autenticidad y acaban convirtiéndose en un parque temático destinado al turista.  No es el caso, Zagreb está abierta para todo aquél que llegue pero no está pensada para ellos sino para sus habitantes y eso lo agradece  el turista accidental.

El caso es, que pasados un par de días nos encontrábamos subidos en un avión camino de Georgia y no nos importó hacer una escala de ocho o diez horas en Estambúl, llegábamos por un aeropuerto y salíamos por otro por lo que tuvimos que sacar un visado para cruzar la ciudad. 


 Desechamos la idea original de coger un taxi que nos cambiara de aeropuerto y preferimos coger un bus para llegar al barrio de Eminonu e iniciar un paseo que nos llevó por la plaza que acoge la Mezquita Azul y Santa Sofía, cruzar por el puente que salva el cuerno de oro en el Bósforo y subir por el barrio de Gálata hasta la plaza de Taksim, testigo de multitud de manifestaciones políticas, no siempre pacificas, de la ciudad.
Tanto Marian como yo, ya conocíamos la ciudad y nos dedicamos a saborear el paseo mencionado y es que Estambúl, es una de esas ciudades que te piden volver, te atrae y casi es obligatorio visitarla al menos una vez en la vida. Ten por seguro que no te dejará indiferente.



GEORGIA


No se quedan cortos a la hora de ponerse flores los georgianos. Para empezar, una de las leyendas dice que el Creador estaba repartiendo la Tierra entre los distintos pueblos y que los georgianos llegaron tarde a dicho reparto porque habían estado de juerga la noche anterior. 
Le pidieron disculpas y  a continuación le invitaron  a uno de sus banquetes y dice la leyenda, que  lo pasó tan bien que les adjudicó la tierra que se había reservado para él. Ahí es nada.

Esa misma noche llegamos a Tiflis, la capital de Georgia, le dedicaríamos dos días antes de coger el coche que habíamos alquilado para recorrer los dos países.

La primera sensación de la ciudad es, que es rara. Era normal, lo esperable, que la ciudad llevara en su idiosincrasia el mundo soviético y de hecho la inmensa mayoría de los edificios así lo manifestaban. El sello soviético está por todos los rincones de la ciudad, calles kilométricas como la avenida Rustavelli con edificios solemnes y sobrios se presentaban ante nuestros ojos.  


De pronto, entre tanta sobriedad parecían modernas instalaciones, torres que no desentonarían en Dubai, edificios totalmente fuera de lugar y que albergaban, según supimos, servicios administrativos como la policía o dependencias gubernamentales. Todo ello mezclado con  iglesias ortodoxas como la de Metekhi -la mas ricamente decorada con figuras retratadas de santos y ante las que la gente se arrodillaba con devoción- o la catedral de Sioni donde tuvo lugar la boda que mas adelante cuento.


Tuvimos  la sensación de que el país quisiera ir borrando las huellas de su pasado reciente y  llegar a toda prisa a la modernidad que ,ellos entendían, les daba aquellas nuevas edificaciones que se instalaban entre las calles Bambis, Chardin o Erekle, que son las pocas y pequeñas calles con encanto del  casco antiguo.




Pero la ciudad da mucho mas de sí que esa contradicción , habiendo sido una parada obligada en la ruta de la seda, ya podéis imaginar la cultura e historia que atesora, puedes ver en pocos metros sinagogas, mezquitas, iglesias católicas, iglesias armenias ortodoxas sin problemas de convivencia. Sin embargo no vimos nada de su glorioso pasado, había desaparecido en la época soviética, no podía ser que tanta historia no estuviera reflejada en sus calles.

Los muchos edificios modernistas , los del siglo XVIII y XIX, aparecían austeros, adustos, había que hacer un ejercicio de imaginación para ver la belle époque que cien años atrás vivieron sus muros. El devenir de los tiempos y la larga sombra soviética habían hecho mella en sus calles y habitantes.

La ciudad tiene unas cuantas cosas a visitar, ahí está Abanotubani, donde siguen vigentes casas de baños que vieron bañarse a Tolstoi, Alejandro Dumas y a los que acuden sus habitantes desde siglos, la fortaleza Narikala que lleva ahí desde el siglo IV, la estatua de la Madre Georgia de más de veinte metros de altura y la encantadora calle Kote Abkhazi en pleno barrio judío,... Pero una enumeración de las cosas vistas no hacen ciudad. A  mi entender es una ciudad sin alma, triste. No, no me llevé una buena impresión de la ciudad.

Al día siguiente nos fuimos a Davit Gareja, a un par de horas de la capital y que está formado por mas de treinta monasterios excavados en la roca a lo largo de una ladera de más de veinte kilómetros y a escasos metros del vecino país  de Azerbaiyán. El sitio en sí no está mal si vas a pasar un par de días en la ciudad, en ese caso hay que visitarlo, pero con lo que luego supimos , es decir, con la cantidad de monasterios que luego vimos infinitamente mas bonitos e interesantes,  puedes prescindir de éstos.


Para lo que si sirvió fue para, una vez fuera de la ciudad, percibir mas o menos cómo pudo ser la época soviética mas dura allá por los años cincuenta y sesenta. Se me venían a la cabeza cómo organizaban su economía mediante los programas quinquenales y decenales en los que desde un despacho de Moscú decidían por la vida de habitantes a miles de kilómetros y de los que apenas sabían nada acerca de sus formas de vida o características propias de cada zona. Digo ésto porque sin ton ni son y en medio de ningún sitio se plantaban grupos de edificios en los que supuestamente vivirían los habitantes de la zona por cuanto se había previsto que allí la población crecería. Era un sinsentido. No eran pocos los edificios abandonados y deshabitados si es que alguna vez lo estuvieron.





Un día después, paseando por la ciudad, entramos en una de las iglesias que nos salió al paso y vimos una boda. Hay que decir que la iglesia que allí impera es la cristiana ortodoxa georgiana y sus liturgias difieren mucho las europeas, el caso es que tuvimos la suerte de ver una boda que mas tarde supimos, incluía un bautizo.

Resulta que el novio era mucho mayor que ella y al parecer no estaba bautizado por cuanto, si bien entraron juntos a la pequeña iglesia, -la inmensa mayoría de las iglesias son pequeñas y apenas alcanzan al tamaño de una capilla grande de las catedrales europeas-, como decía, si bien entraron juntos los novios, ella se quedó relegada mientras él tras descalzarse, desnudarse el torso y dar varias vueltas por la iglesia y pararse ante distintas imágenes recibía el agua bautismal.


Poco después la novia se incorporaba a la ceremonia y se celebraba la boda en una ceremonia cantada y con muchos vestidos rimbombantes alrededor. Nos hizo pasar un buen y curioso rato mientras abríamos los ojos ante tanta novedad.

Iré introduciendo entre las experiencias personales vividas algunos datos referidos a las naciones visitadas.

Ahí va el primero:

Hoy por hoy Georgia es de las repúblicas ex-soviéticas, una de las que cuenta con mayor nivel de libertad y seguridad jurídica. Ponen como ejemplo de su rectitud, el hecho de que uno de sus primeros ministros acabara en la cárcel por corrupción allá por el 2014 . Tal cambio es gracias, entre otras cosas, a su pequeño tamaño y es que apenas tiene setenta mil kilometros cuadrados, aunque dada su terreno accidentado hace que las distancias no sean homologables a las europeas. Son tantas sus ganas por recibir gentes de Europa que ni siquiera hay visado de entrada.

Al día siguiente cogimos el coche de alquiler y salíamos de la ciudad. Lo de la conducción en Georgia y Armenia hay que explicarlo aunque sea por encima. Es con toda seguridad el país donde peor se conduce de todos los que he visitado y van siendo unos cuantos.
El caos en las calles no es tan malo, son atascos como los de cualquier ciudad, pero donde está el peligro en un grado máximo es en las carreteras, por supuesto se adelanta en prohibida, en cambios de rasante, y quien adelanta puede ser a su vez adelantado por alguien que va mas rápido, sin importarle que venga un coche o un camión de frente que a su vez esta siendo adelantado por otro vehículo. Es caótico y muy peligroso, poco a poco el trafico te engulle y te vas metiendo en la misma dinámica y cuando te quieres dar cuenta tu estas haciendo lo mismo. Realmente es peligroso conducir en Georgia y Armenia. Vimos doce o trece accidentes espeluznantes con varios coches involucrados y con cuerpos tapados con mantas.



En fin, como decía, amanecía el tercer día en Georgia y nos dirigíamos a la ciudad mas santa del país, Mtskheta ciudad Patrimonio de la Humanidad con todo merecimiento.
Esta ubicada entre dos ríos -no es la primera ciudad santa que conozco que se asienta entre dos ríos- y nada mas llegar notas una quietud agradable y aunque inevitablemente se va abriendo al turismo y las tiendas de souvenirs empiezan a aparecer, el paseo por la ciudad es muy reconfortante. Gentes de todo el país tarde o temprano pasan por aquí a rezar, o como -antaño los monarcas- a ser enterrados.



 El lugar está lleno  de leyendas, una de las mas llamativas es la que cuenta que uno de sus templos acoge la túnica de Cristo que llevaba el día de su muerte. Según la leyenda la túnica fue comprada por un ciudadano de Mtskheta a uno de los soldados relacionados con su muerte, este ciudadano se la entregó a su hermana que murió plácidamente al instante de tocarla y al no poder arrancársela de entre sus brazos fue enterrada con ella.

Si la ciudad merece una visita por la proliferación de templos, el mas impactante es el de Jvari, una obra maestra de la arquitectura Georgiana. La imagen que se ve según te vas aproximando es impresionante y es que está en lo alto de una suave colina desde donde se divisa la conjunción de los dos ríos en uno. El sitio donde radica el templo no fue casualidad. Se levantó en el año 586 y aun esta allí erguido, con la misma planta con la que se construyó, el paraje te da  una gran serenidad viendo el armonioso templo mientras que a tus pies los dos ríos se funden en uno.

Otros datos sobre Georgia.

Está encajada entre Rusia , Turquía y Armenia y aunque enclavada en el Oriente Medio se la considera como el país mas al este de Europa por cuanto así se sienten sus cinco millones de habitantes y dada su proximidad cultural a Europa. El gran Caúcaso se extiende por el norte y sirve de frontera natural y ha servido para preservarla, dada su infranqueabilidad hasta hace poco tiempo, de injerencias foráneas. En el país se hablan mas de treinta lenguas que constituyen todo un reto para los estudiosos y que inexorablemente se perderán en pocos años dada la globalización.

Nos marchamos por la tarde desviándonos de la carretera principal y adentrándonos en la llamada Carretera Militar Georgiana camino de Kazbegi.

Pudimos relajarnos con lo de la conducción, esta carretera tiene pocos años, en su día fue un paso entre las montañas caucásicas solo utilizado por invasores de unos sitios y otros hasta hace unos ochenta años. La zona había estado tanto tiempo  aislada  que nos daba la sensación  de  retroceder en el tiempo doscientos años en la historia, se pueden ver   gentes cargando haces de leña a sus espaldas, caminos impracticables para los pocos y arcaicos carros que por allí pasan. Íbamos a hacer los 150 kilómetros de la mítica carretera militar georgiana camino de Kazbegi.

Era octubre y el otoño se  mostraba  en todo su esplendor.  Cada uno de los  bosques abiertos a  la carretera se coloreaban  de cuantos tonos puedas imaginar  entre el verde y el amarillo. Son  tantas las especies de arboles -cada una con su su propio proceso de caída de hojas- que  las tonalidades eran infinitas. 

No puedes dejar de mirar al horizonte recreándote en cada uno de los rincones del paisaje. De tanta parada para relamerte la mirada se nos hace tarde, lo que se suponía eran dos horas se convierten en cuatro, llegamos de noche y nos alojamos en el primer hotel que vimos, es cálido y animado y lo son más las alubias que nos ofrecen para cenar, las sirven en una especie de puchero que las mantiene calientes hasta la última cucharada, está claro que por aquellos parajes se necesitan calorías

Al día siguiente dejamos el coche aparcado, nos espera una excursión de un par de horas hasta uno de los iconos del país, la iglesia de Tsminda Sameda, a 2175 metros de altitud. Nadie se creerá que has estado en Kazbegi si no has subido a esta iglesia, Son 500 metros los que tienes que salvar y eso te lleva dos horas subiendo. La subida te engaña, cuando crees que estas llegando aun te queda media hora mas si quieres ver la iglesia que está allí desde el siglo XIV.


 Es un lugar sagrado que trasciende de lo religioso, ahí se reúnen los ancianos cuando hay que tomar alguna decisión importante para el devenir del pueblo.
Una de las leyendas mas extendidas del mundo antiguo habla de cómo el joven Prometeo robó el fuego a los dioses y se lo entregó a los hombres. Zeus se enteró de ello y llevó al ladrón a este monte donde  cada día un águila enviada por el mismísimo dios le comía el hígado. Luego, en la noche, se le regeneraba y vuelta a empezar a la mañana siguiente.

Llegas sofocado pero se , mas que compensa, con las vistas y con la sensación íntima de saber que estás en un sitio que los habitantes del lugar -y lo digo en sentido amplio-  llevan en su adn y que es parte de su ancestral vida.

Estamos a solo  quince km de  Rusia y caemos en la tentación de acercarnos, hay muchos camiones transportando materiales de aquí para allá, se ve que las relaciones bilaterales van por buen camino.

Aquel pueblo es cálido y tiene cierto ambiente así que decidimos quedarnos un día mas y hacer una excursión hasta las cascadas de Gveleti a unos doce km de Kazbegi.

Para que sepas

Estas dos naciones fueron las que primero adoptaron el cristianismo en el mundo, la primera fue Armenia en el año 301 y poco después, en el 337, su vecina Georgia. Y al parecer fueron los apóstoles Andrés y Simón quienes pasaron por allí explicando la nueva fe. Desde entonces nadie pudo hacerles claudicar de su credo y hoy por hoy son los últimos bastiones del cristianismo en tierras musulmanas. En Georgia el 84% de sus habitantes son cristianos ortodoxos y funcionan independientemente de Roma, mientras que el 10% son musulmanes. Como no, fue en la época soviética cuando mas apuros pasó, pero pasada ésta etapa de su historia la religión ha resurgido con fuerza inusitada.

Es el valle del Truso y vamos remontando el rio Terek entre montañas, manantiales y cascadas de agua sulfurosas y  con la suerte de un sol radiante que no deja llegar al frío. Camino de la cascada de Gveleti atravesamos unas cuantas aldeas y es cuando te chocas con su realidad, zonas paupérrimas sin apenas luz en las casas y con los animales entrando y saliendo de las mismas.


 El sol, como digo, es determinante, allá donde no llega los charcos son de hielo y donde si lo hace lo que hay es un barrizal por el que transitan todo tipo de animales. La mañana agradable hace que el paseo también lo sea, somos conscientes de que en cuanto empiece a oscurecer tenemos que haber regresado porque hará mucho frío y así lo hacemos.

Dos días después desandamos la carretera para adentrarnos en la vorágine de las carreteras principales. Pasamos por Uplstsikhe, la mas antigua de las tres ciudades que hay excavadas en la roca en toda Georgia, llegó a albergar mas de 20.000 personas y lleva habitada desde hace dos mil años antes de cristo, al parecer sus habitantes, antes de que el cristianismo llegara y lo impregnara todo con la nueva religión, adoraban a la diosa del Sol Nana y vivían de vender vino a los transeúntes de la ruta de la seda que acercaba los pueblos mediterráneos con Asia.


Pasamos de largo por Gory, que no tiene mas misterios que el hecho de ser la patria chica de uno de los mayores déspotas de la historia, Stalin, con cerca de veinte millones de muertos entre unas cosas y otras a sus espaldas según el decir de sus biógrafos. Dejamos atrás a la ciudad de Stalin camino de otra de las zonas a los pies de los legendarios montes caucásicos. Procuramos no conducir de noche así que nos quedamos a dormir en Kutaisi y aunque pasa por ser la segunda ciudad del país lo que vimos al entrar fue el mismo color gris que veíamos en las ciudades de cierto tamaño , pura escala, ni salimos del hotel.

Nuestro destino era Svaneti una zona de visita obligada si vas a Georgia, allí que fuimos. Llegar a Mestia, que hace de capital de la zona, lleva lo suyo , son 250 km de carreteras serpenteantes y barrancos profundos, no importa, no tenemos prisa y siempre tienes paisajes interesantes, se repetía de algún modo lo vivido en la carretera militar georgiana de hacía unos días. Fueron otras largas y entretenidas cinco horas.

Como los soviéticos -y no solo ellos en aquella época- no tenían consideración alguna al ecologismo ni a los impactos medioambientales, de cuando en cuando veíamos fabricas mastodónticas de manufacturas o canteras que vertían sin contemplación alguna sus desechos al río cercano. Sobre una ladera cualquiera veíamos proyectados grandes edificios feos como ellos solos, en muchos casos fuera de servicio desde hacía años, que impregnaban a toda la zona de su color gris intenso , un gris feo como me pareció a mi que era el alma de sus ciudades.

Llegamos a Svaneti y eso era otro cantar. Era acogedor como lo habían sido las pequeñas poblaciones en la que habíamos recalado, dicen que en esa zona pervive la esencia de Georgia, sus casas se parecían a las que hemos visto en las películas del señor de los anillos, los paisajes son de postal, espesos bosques que en la época que fuimos nos brindaban toda la gama de amarillos, cumbres nevadas de cuatro y cinco mil metros , arroyos de agua en cada pequeño barranco.

Hasta hace poco también había bandidaje, robos de novias, honores dañados, justicia milenaria, eran gentes que vivían al margen de la civilización de unas montañas mas abajo. Lo dicho parecía sacado de una novela de Tolken.
Para corroborar lo escrito, decir que tienen como signo característico de su idiosincrasia pasada unas construcciones, reconocidas ahora por la Unesco, como son las torres defensivas, las hay a cientos en cada rincón de la zona, son redondas y altas y servían de fortín para proteger a la familia y al grano y estaban preparadas para aguantar largo tiempo de asedio , lo que empezó para protegerse de posibles invasiones provenientes de allende los montes caucásicos , acabo siendo un fortín entre las peleas de clanes.



 Las torres no son cualquier cosa, llegan a medir 25 metros de altura y tienen cuatro o cinco pisos lo que las hacian casi inexpugnables. Esta zona era tan impracticable que en tiempos de guerra el resto de Georgianos enterraban allí sus tesoros. 

Llegamos a Mestia, que hace de capital de la zona con sus 2.000 habitantes. Ese día ya llevábamos bastante paliza así que nos cenamos las alubias que desde que las probamos, siempre que nos las ofrecían las pedíamos.

A dormir.

El paseo que nos dimos al día siguiente, fue para ratificar cómo la personalidad del pueblo era la misma que habíamos visto en las aldeas días atrás, la diferencia era su tamaño, nada mas. Tuvimos la suerte de que fuera sábado y esa noche en un par de bares hubieran actuaciones de los grupos polifónicos de la zona.
Las polifonías vocales de Georgia, son patrimonio intangible de la humanidad -como el flamenco-  por algo será y están consideradas la expresión mas antigua del mundo de este tipo. Tiempo después, los monjes las introdujeron como cánticos religiosos en sus liturgias, hoy las puedes oír en misa de doce todos los domingos.

Pasamos la velada con tres motoristas que nos encontramos y que casualmente estaban por allí, me moría de envidia cuando les oía hablar del viaje.
Se habían impuesto unas normas para el viaje: en la moto, hasta no mas  de las tres de la tarde, no mas de tres días en un lugar por mucho que les gustara y no mas de trescientos kilómetros al día, que en aquellos sitios podían ser seis o siete horas de moto. Me moría de envidia.
Dos de ellos eran compañeros de trabajo en China, al acabarse su contrato se volvían a Europa con unas motos -me quedé alucinado- de 250 centímetros cúbicos. Volvían sin prisas, a Italia uno y a Alemania el otro. Habían coincidido con un coreano que quería cruzar Eurasia desde Corea hasta Finisterre, en España. El viaje lo hacía en solitario lo que tiene un mérito enorme. Se consideraban afortunados por cuanto lo mas difícil ya lo habían hecho, en un par de días llegaban a Tuquía, las puertas de Europa. Mi mal ingles no me dejaba preguntarles por los mil detalles del viaje. Me moría de envidia.

Mientras tantos las canciones se sucedían unas tras otras, no era nada organizado, eran grupos de amigos que se juntaban para cantar. De pronto el camarero dejaba la bandeja y se unía al grupo o lo hacía alguien de entre el público. Me recordaba a las parrandas canarias improvisadas, con una guitarra, un timple y un par de rones cualquier cosa puede pasar. Aquí era  sin ron pero con otro brebaje, una especie de orujo que se bebía a raudales entre los cantantes y espontáneos El resultado fue que dos horas mas tarde nos íbamos a dormir esperando no tener dolor de cabeza al día siguiente.

Y no lo tuvimos, nos levantamos y nos adentrábamos aun mas en la zona , nos fuimos a Ushguli, uno de los pueblos mas remotos y uno de los mas auténticos a decir de las guías que llevábamos Son dos horas lo que tardas en hacer los 50 kilómetros en un todoterreno.
Por supuesto es Patrimonio de la Humanidad. Uno de los pasajes de Jason y los Argonautas lo ubican aquí, y es que los habitantes usaban a la lana de las ovejas para filtrar el oro, por lo que la leyenda dice que Jason vino hasta estas tierras para robar el Vellocino de Oro de manos de la serpiente que lo protegía día y noche, pero el pueblo siendo precioso no nos sorprendió tanto como esperábamos y es que era mas o menos lo que habíamos venido viendo hasta llegar hasta él.



Un día después volvíamos a la carretera principal, nos íbamos a Vardzia otra de las ciudades excavadas en la roca. Si la anterior -Uplstsikhe- llego a tener 20.000 esta se construyó en los siglos XII y XIII y albergó a unos 50.000 habitantes entre sus mas de 1.800 cuevas, además la ciudad de Vardzia es con diferencia mas espectacular de todas y es que no está excavada en roca sobre el suelo sino sobre la pared, literal. Paseamos entre ellas y sus mas de 600 habitantes, casi todos monjes, que aun viven en sus cuevas.




Muchas de sus cuevas son iglesias y son un poco laberínticas, con varios niveles dada la orografía del terreno y aunque la ciudad como tal es del siglo XII, algunas de las iglesias excavadas datan del siglo III. No se trata de -como en Europa- catedrales que fueron plantadas sobre anteriores iglesias que a su vez lo fueron sobre antiguas capillas, aquí son pequeñas iglesias taladradas en roca , las vemos tal y como fueron hechas,  sobre la pared y muchas de ellas siguen abiertas al culto con pequeñas comunidades religiosas de veinte o treinta monjes que viven como eremitas , aislados de las gentes y dedicando su vida al dios que sirven.

Mas datos sobre Georgia.

Siguiendo con la realidad social de Georgia y extensible a Armenia,  hay que hacer mención a lo que la religión representa en estos países. Cuentan con las iglesias mas antiguas del mundo, muchas de ellas encaramadas, como es el caso de las comentadas de Vardzia, en lugares imposibles que invitan al silencio y la reflexión como debía ser en aquellas épocas antes de que llegara la vorágine materialista a la sociedad. Aquí la fe, mas que una cuestión espiritual, es una seña de identidad y el símbolo de la cruz se ha grabado a fuego en el genética de sus ciudadanos.

Íbamos avanzando camino de Armenia, aun nos quedaba una sorpresa mas de Georgia y es que no sabíamos de la ciudadela de Akhaltsikhe. Fue el cruce de caminos que conectaba Georgia con Bizancio lo que supuso que fuera importante a efectos políticos y militares, de ahí su imponente ciudadela militar. Si Georgia está en pleno paso desde tempos inmemoriales desde Asia a Europa, ésta es una de las ciudades protagonistas en tal hecho, de ahí la envergadura de la ciudadela de Akhaltsikhe.


Recién renovada, aunque respetando sus planos originales, pasas un par de horas entre sus muros  sin que te des cuenta. A sus pies la ciudad, a la que ves con la distancia de los poderosos como debieron hacerlo sus moradores hace siglos. Paseando se nos hizo de noche y pudimos verla iluminada. Mas a mas, si de día era bonita, de noche ganaba. Si pasas por Georgia tienes que verla.

Otros pocos datos

En otro orden de cosas, presumen de ser nada menos que los inventores del vino basándose, entre otras razones, en que se han hallado restos arqueológicos datados hace siete mil años que acreditarían tal hecho. Tiene un envidiable crecimiento sostenido del 6% anual y cerca de 25.000 ríos y 800 lagos que riegan sus campos y que le dan un potencial mayúsculo en el mundo de energía hidroeléctrica en la zona. Después de Rusia es el país europeo que mas especies endémicas tiene en su variada geografía que va desde la alta montaña a tierras pantanosas, a  zonas desertizadas además de  un 40% de zona boscosa.
Para  hacerlo mas difícil tienen su propio alfabeto  - Armenia otro distinto- (uno de los 14 existentes en el mundo ) que -entre otras cosas- complica aun un poco mas la lectura de los paneles de trafico.

Bueno, nuestra estancia en Georgia acababa, volveríamos para coger el avión de regreso pero apenas pasaríamos unas horas. Nos fuimos a la frontera que nos cruzaba a Armenia camino de Gyumri. Afortunadamente no tuvimos que cambiar de coche, el alquilado nos valía, solo tuvimos que hacer cierto papeleo en la frontera con la documentación del vehículo . Nos íbamos a Armenia.



ARMENIA



La ruta que habíamos planeado nos llevaba a Gyumri, nos adentrábamos por uno de los países mas recónditos del corredor de Europa a Asia, si Georgia nos parecía enigmático, Armenia lo superaría

Estábamos ni mas ni menos donde Dios, a decir de los relatos bíblicos, dio una segunda oportunidad a los hombres piadosos de la mano de Noé haciéndoles subir a su arca, los demás habrían muertos ahogados por no ser merecedores de librarse del diluvio universal. El pasado de esta nación se hunde en la noche de los tiempos, y fácilmente se mezclan leyendas con historia, se dicen descendientes del mismísimo Noé cuyo arca habría encallado en el cercano Monte de Ararat, hoy por hoy después de tantos devenires de fronteras, en tierras turcas.

Como digo los armenios no se cortan a la hora de sentirse protagonistas en la biblia, a lo de ser tataranietos de Noé, a los armenios contemporáneos de Cristo les visitó nada mas y nada menos que Judas Tadeo y Bartolome, dos de los doce apóstoles, y yéndose mas atrás aseguran que sus moradores colaboraron en la construcción de la torre de Babel y luego se asentaron en esta área, estamos hablando de hace 4.000 años según los cómputos bíblicos.

El cristianismo mantiene al país unido tras un pasado glorioso que habría constituido La Gran Armenia extendiéndose su poderío del Mediterráneo al Caspio. Pero eso son cosas del pasado, hoy su orgullo pasa al sacar pecho por ser el primer país en adoptar la fe de cristo. Y eso se ve en cada un de los templos plantados a lo largo del país, si Georgia nos había regalado magníficos templos lo de Armenia son palabras mayores, los monasterios e iglesias repartidas por todo el país, la magnificencia de los mismos, la historia y el calado social que tienen sobre la población es enorme, no es que sean los mas vetustos del mundo, es que forma parte de sus vidas, son parte de ellos. Se sienten íntimamente orgullosos de los mismos.

Unos datos

Armenia apenas tiene tres millones de habitantes y viven en casi 30.000 km cuadrados, mas o menos como Galicia, su altitud media es de 1.800 metros, y presumen de un mar interior que no es sino  el lago Sevan, al que van a tomar el sol . Su biodiversidad es inmensa y gracias a su aislamiento osos, lobos y otros grandes mamíferos escasos en Europa campan a sus anchas , su flora es brutal, tiene 3.500 plantas ( en toda Europa hay 20.000 ) y a decir de lo que ellos dicen el melocotón y albaricoque proceden de allí y si nosotros lo disfrutamos es porque  Alejandro Magno lo introdujo en Europa.

Cruzamos la ciudad de Gyumri,  para hacernos una idea de la misma a la vez que buscábamos hotel, era fea como todas las que habíamos visto en Georgia, mas de lo mismo, el sello soviético les va a pasar factura mucho tiempo, ademas Gyumri había sido castigada por el terremoto de 1988 que ademas de llevarse a 15.000 vecinos por delante había sumido a la ciudad en una depresión de la que pretende salir, pero aun son muchas las cicatrices por cerrar en sus calles y en sus edificios. Pasa por ser la meca del arte armenio, pero nosotros no íbamos a eso.

Llevábamos todo el día en el coche así que nos fuimos a cenar a una antigua piscifactoría, recuerdo que nos comimos la mejor trucha que con toda seguridad había comido en mi vida y temo no volveré a comer. El restaurante -lo apunté- se llama Cherkezi Dzor. 

Es por si vas por allí




















 Según  nos levantamos nos  fuimos a Echemiadzin, una ciudad de unos 50.000 habitantes, a un par de horas en coche. La ciudad mas santa de Armenia. Para los armenios es, después de Jerusalén, la ciudad mas santa sobre la tierra.

Aquí está la sede del Katholikós, máximo dirigente de la iglesia gregoriana apostólica armenia y está revestido para sus fieles, de la misma gracia que el papa de Roma para los catolicos y se encuentra -ojo- en la catedral mas antigua del mundo. El complejo religioso no tiene desperdicio y esta muy cuidado, una infinidad de flores con vivos colores rodean el recinto y dentro se veneran importantes reliquias, entre otras -ni mas ni menos- que la punta de lanza que supuestamente habría atravesado el pecho de Jesucristo en la cruz.




                Las fotos no son artificiales, las había a cientos y eran preciosas

Datos sobre la religión armenia

Esta iglesia, la apostólica armenia, a la que pertenece el 95% de la población , es una de esas corrientes exóticas que tiene la fe cristiana por Oriente Medio y desde su creación ha permanecido independiente del vaticano a quien no reconocen como superior. Permanecen fieles a la doctrina de concilios anteriores -el de Nicea- , es decir no innovaron sino que siguen a los dogmas mas primitivos de la cristiandad. Para ellos Jesucristo nace el seis de enero, los curas se pueden casar, celebran su misa en armenio antiguo , sus ritos se parecen mucho a los ortodoxos. Como no, fue en la época soviética cuando mas apuros pasó pero pasada esta etapa de su historia la religión ha resurgido con fuerza.


Como digo, para los armenios la religión no es cualquier cosa. La historia del país esta íntimamente ligada a ella, el primer contacto con la cristiandad fue  cuando los apóstoles Judas Tadeo y Bartolomé pasaron por aquí, aunque según llegaron se los cargaron con martirio incluido, pero cuando se entremezclan historia y religión es cuando el, mas tarde llamado San Gregorio, hijo del rey de Partia escapó a una escabechina dinástica habida entre los dos países gracias a que era solo un bebe.

Aquí estuvo Gregorio trece años
Huérfano, fue criado en la fe de la cruz. El devenir de los tiempos hizo que, sabiendo los usurpadores de sus derechos quien era, lo encerraron en una mazmorra para que muriera , pero hete aquí que una buena señora se apiadó de él alimentándolo trece años  a escondidas. 
 Mientras tanto treinta y seis monjas huían de Roma por cuanto una de ella la bellísima Hripisime rechazaba el amor del emperador Diocleciano y se refugiaron en Armenia.
El emperador romano dolido en su orgullo exigió al rey armenio que le llevara a su monja amada. Tirídates, el rey armenio, también se enamoró de la belleza de la monjita por lo que al ser rechazado igualmente fue torturada  y muerta junto con sus compañeras. Una de ellas por nombre Nino, escapó y llegando a Georgia -donde es venerada- evangelizó dicho país.

La cosa continua en que el rey enloqueció por los remordimientos tras la matanza de las monjas y su hermana le dijo que solo podría curarse si entraba en contacto con Gregorio , confinado en la mazmorra trece años como sabéis. Dicho y hecho, una vez sanado promulgó que todos sus súbditos abrazaran la nueva fe, ocurría en el año 301 lo que  configura a Armenia como la primera nación en adoptar el cristianismo como religión de un estado.

Como digo se suceden por toda la ciudad numerosos templos , por supuesto la mas majestuosa es la Catedral de Echemiadzin, donde se custodia la supuesta lanza que atravesó a Jesús en el monte calvario y es la residencia del Katholikós, máxima autoridad de la iglesia armenia, no muy lejos está la iglesia de Santa Hripisime, la bellísima monja que rechazó el amor de los dos emperadores y que guarda sus reliquias, la iglesia de Shoghakad, -otra de las monjas martirizadas- cuya tumba acoge, la iglesia de de Santa Gayame, la madre superiora de todas ellas,... Como digo es la ciudad santa por excelencia de Armenia. Cada una de ellas son patrimonio de la humanidad y la mas joven data del siglo VII.


Quizá se te pase por la cabeza pensar que !!menudo empacho de iglesias¡¡ , pero no es así, entre una y otra iglesias, por lo demás pequeñas todas ellas, hay un sinfín de cuidadísimas flores que hacen que las horas que por allí deambulas sean mas que agradables.

Todos hemos visitado infinidad de iglesias y catedrales a lo largo de nuestra vida pero ésto es otra cosa, estas rodeado de los templos mas antiguos que existen destinados al culto cristiano y aunque uno no esté en la órbita de la religión que nos impusieron al nacer , no puedes dejar de sobrecogerte cuando te paras a pensar dónde estás y lo que representa y supone para la humanidad desde entonces.

Es una sensación que te acompaña todo el viaje por la antigüedad de los monasterios, algunos ininterrumpídamente en servicio monacal desde entonces, sensación que se multiplica por el emplazamiento de muchos de ellos.
El recinto sagrado donde estábamos  dentro de la pequeña ciudad que es Echemiadzin, transpiraba algo mas, transpiraba una profunda espiritualidad que unida a la belleza de los templos y a la religiosidad propia de los armenios que por allí había, hacían sentirte bien y confortado.

El Genocidio Armenio.

Es uno de los capítulos mas trágicos de la historia de la humanidad. Estamos en el año 1914 y Rusia le declara la guerra al llamado imperio otomano. En aquella época las fronteras estaban por definir en muchas partes del mundo, sea como sea había millones de armenios viviendo en tierras otomanas desde tiempos inmemoriales con costumbres , religión y relaciones sociales propias de Armenia , era una especie de país dentro de fronteras ajenas.
El caso es que las autoridades turcas acusaron a los armenios de favorecer a los rusos y de ayudarles en la recién declarada guerra entre los dos países, por lo que ordenaron la deportación en masa de todos los armenios hacia países vecinos. Millones de personas fueron forzadas a cruzar el desierto sin agua ni comida en lo que se convirtió en una caravana de la muerte. Ocurría entre los años 1915 y 1918. Se calcula que fue del orden de un millón de armenios los masacrados metódicamente a lo ancho y largo del imperio otomano, la actual Turquía. En la actualidad, Turquía niega tal hecho y son muchos los países que  le requieren petición de perdón al pueblo armenio, la mayoría europeos, España aun no lo ha hecho. Hasta el Vaticano en el 2017 ha reconocido el genocidio con las correspondientes tiranteces diplomáticas
Es considerado uno de los capítulos mas negros en la historia de la humanidad. Un tercio de la población armenia fue borrada del mapa.

Uno de los supervivientes de aquella masacre es Charles Aznovour, sus padres no perecieron en aquella persecución y se asentaron en Francia, en París nació Aznovour, en Gyumry una de las plazas mas importantes lleva su nombre.

Dejamos atrás la ciudad santa por excelencia, nos vamos a Erevan, el caos circulatorio en Armenia no era menor que el de Georgia así que no nos complicamos, nuestra intención era atravesar la capital por cuanto sabíamos que no había nada realmente interesante que compensara el caos de la misma. Decir que Erevan cuenta con un millón cien mil habitantes , mas de la tercera parte del total del país

Aburridos de tratar de salir de la ciudad por nuestros medios - no gps, no carteles indicativos- buscamos un taxista que nos sacara de la ciudad camino de nuestro destino que era Garni, a unos treinta kilómetros de Erevan por una carretera nada mas que regular. Allí nos encontramos con otra de las joyas del viaje , el templo de Geghard.



Como no, es patrimonio de la humanidad, raro es el que no lo es , en este blog solo se despachan de esa categoría para arriba. 
Está considerado el mas misterioso de todo el país y buena parte del mismo está excavado en las paredes del acantilado que ha ido formando el río Azat que por allí pasa, los muros que lo rodean le confieren mas un aire de fortaleza que de casa de Dios, abundan a su alrededor cuevas horadadas en la pared, hogar que fueran de los numerosos eremitas existentes hace años.
Se remonta su existencia  a tiempos paganos y una vez dedicado al culto cristiano fue saqueado por los árabes, pero las estructuras actuales, tal y como ahora ahora las vemos, datan ni mas ni menos que del siglo XII. La importancia de este templo lo acredita el hecho de que durante mucho tiempo fuera el hogar de la lanza ya mencionada que atravesara el costado de Cristo. Esconde muchos secretos y aun se practican algunos ritos ancestrales como el de bañarse en una piscina natural que por allí hay y que hace que las mujeres estériles se vuelvan fértiles Son muchos los arboles de las cercanías con cintas colgadas de sus ramas, si atas una y le das seis vueltas al árbol se te concederá un deseo. Tu mismo.

Aun nos quedaba por ver ese mismo día uno de los templos helenos mejor conservados en lo que fue en su día el inmenso imperio romano, el templo de Garni data del siglo I y un terremoto se lo cargo en el 1679, pero lo reconstruyeron -ya en la época comunista- tal cual estaba antes del suceso lo que dice de su buen estado actual.
Es precioso, con sus esbeltas veinticuatro columnas sobre una plataforma cumple con las reglas geométricas mas exigentes de la época. Al parecer conmemora la incorporación de estas tierras a Roma en tiempos de Nerón y se levanta en lo alto de un precipicio sobre  el río Azat, en tierras que ya se habitaban tres mil años antes de nuestra era. Tiempo después tuve la suerte de visitar Sicilia y muchos de los templos que en la isla hay, pero este de Garni los supera a todos en - según mis ojos profanos- armonía, ubicación y elegancia. Otro de los sitios que no puedes dejar de ver.

A dormir

Al día siguiente nos íbamos a la zona de Noravank, a una ciudad de nombre impronunciable, Yeghegnadzor. Teníamos que volver a Erevan o cruzar por carreteras secundarias, pero carreteras al fin y al cabo según decía el mapa, elegimos lo segundo, pero no, no eran carreteras, eran caminos de tierra, pero eso no lo supimos hasta que ya no teníamos marcha atrás. El caso es que seguimos por las carreteras que pintaba el mapa y entre primera y segunda velocidad hicimos treinta km, eso si íbamos solos, no había trafico. En cada altozano Marian se adelantaba andando para avisarme de si se podía avanzar o no, porque en cualquier momento aquel camino podía cortarse y habría que volverse, hubo suerte, dos horas después acabamos en un cementerio lo que nos decía que algún pueblo debía estar cerca.

Antes de llegar a nuestro destino de aquel día, pasaríamos ni mas ni menos que por el agujero donde estuvo Gregorio -aun no era santo- los trece años que mencioné antes. Hoy es el monasterio de Khor Virap, rodeado de viñedos parece sacado de un cuento de hadas. Como supondrás el monasterio es todo un icono en Armenia, está a un par de kilometros de la frontera con Turquía y se encuentra a las faldas del mítico monte Ararat, ese en el que se posó el Arca de Noe cuando cesó el castigo de Dios sobre los hombres.



Llegamos a Noravank y entre cuantos lugares históricos se nos ofrecen nos decidimos por otro de los imprescindibles, el Monasterio de Noravank, se mimetiza entre laderas rojas de las montañas que forman el angosto valle que lo acoge, es curiosa la escalera exterior sin barandilla que da acceso a la planta superior, Esta rodeado de infinidad de lápidas, bien  pegadas a las paredes en vertical, bien  en el suelo horizontalmente. Están ricamente esculpidas y no paras de hacer fotos a cada rincón.
 Una vez mas y ya se que me repito, el aire tranquilo del valle , del monasterio te dan una placidez que llega a tus entrañas. Son sitios muy gratos a los sentidos y éste es uno de los mejores.

La diáspora Armenia

Armenia tiene el triste récord de tener mas ciudadanos ( o sus descendientes) fuera de sus fronteras que dentro, se calcula que mas de seis millones de Armenia viven repartidos por todo el mundo. Tras el genocidio comentado se produjo una diáspora sin precedentes. En España hay unos 40.000 de ellos sobre todo por el levante. Descendientes de los primeros migrantes son la actriz Cher, el ajedrecista Kasparov, el tenista Agassi , o el corredor de formula 1 Alain Prost y comentan cuando tienen ocasión su procedencia y corren a ayudar en momentos difíciles al país como el acaecido con motivo del terremoto mencionado.

Nos queda aun otra emoción mas en el día a la que llegamos en un par de horas, es el Monasterio de Gndevank.   Para llegar hasta el hemos atravesado el valle del Yeghegis, un remoto lugar al que apenas llegan coches y sus habitantes viven en otro mundo, da la sensación de que viven en otra dimensión, sus movimientos, las conversaciones que tienen entre ellos son pausadas, contenidas, como si vivieran la vida a cámara lenta.
Vamos por tierras altas casi a dos mil metros de altitud , se construían tan alto para defenderse mejor de las invasiones de los mongoles , parece mentira que estas aldeas, cobijaran en el siglo XII grandes aglomeraciones de gentes y fueran testigos mudos de las caravanas de la ruta de la seda. En cada  nueva excavación  aparecen nuevos vestigios del fulgor de su pasado, enigmáticos cementerios judíos , inscripciones en muchos y distintos idiomas. Mucho trabajo para los arqueólogos.



El monasterio, otro mas, cuelga de las laderas , quien eligió éste paraje no lo hizo por casualidad. En frente, al otro lado del valle, unos bloques de basalto, de formas caprichosas, parecen formar parte de las trompetas de un órgano a punto de tocar un acto litúrgico. Las gentes del lugar las conoce como las sinfonía de piedra. Es un sitio estremecedor, no es extraño que sus pobladores a lo largo de la historia hayan construido en la zona mas de mil quinientos monumentos entre fortalezas, iglesias, monasterios y es , como  dicen  sus pobladores un museo bajo el cielo

Se nos ha hecho de noche, es hora de dormir.

El viaje se va acabando, nos quedan apenas tres días , vamos de regreso a Georgia y lo hacemos costeando al lago Sevan por el sur y a la altura de Gavar nos desviamos para ver su cementerio.

Es extraño para un europeo entender la relación que los armenios tienen con sus difuntos, las tumbas tienen con mucha frecuencia mesas con bancos donde se reúne la familia para comer o merendar, entienden que de esa manera hacen participe a sus antepasados.  Son muchas igualmente las lápidas grandes y no tan grandes grabadas con la cara de los fallecidos. El cementerio de Noraduz es especialmente significativo con estos temas, tuvimos la oportunidad de ver a un par de familias sentadas alrededor de una mesa mientras hablaban y comían y todo ello sin  pesadumbre alguna, simplemente estaban allí como podían estar en el salón de su casa. 


Tiene alrededor de quinientas Khachkars, cruces ricamente talladas en piedra y que nos tenían sorprendidos desde que llegamos al país, las hay por todas partes en caminos, iglesias o montañas. Les sirve para conmemorar algún acontecimiento relevante o de agradecimiento por algo. Por supuesto en los cementerios las hay a montones y éste el de Noraduz es donde mas abundantemente las ves.


Seguimos hasta Dilizjan a la que autodenominan Suiza de Armenia, con mas afán que acierto. Se ha creado fama de tener un beneficioso clima con manantiales medicinales y desde la época soviética, son muchos los que aquí vienen con la esperanza de sanar de problemas pulmonares, tuberculosis sobre todo. Al parecer  en la época soviética, cuando tenían que premiar a uno de los suyos por su buen quehacer le enviaban aquí dado el benigno clima.

Pero nosotros estamos sanos y aunque estamos un tanto hartos de monasterios  vemos uno que, sabiendo que me repito, no desmerecía de los anteriores y,  como no, sobre un altozano desde el que se divisa el verde y frondoso valle que hay a sus pies, es el monasterio de Hagartsin. Lo primero que ves es una enorme cúpula con una peculiar forma de cono, como un cucurucho de helado tapando una chimenea, es del siglo XII y se proyecta junto con el monasterio hermano que hay al lado  construido unos años después. Otro  paraje idílico mas. Desde su creación fueron importantes centros religiosos y culturales, y han estado de un modo ininterrumpido hasta hoy habitados y litúrgicamente abiertos.



Estamos en la segunda zona con mayor concentración de templos después de Echemiadzin, es el cañón del Debed, y ya van pesando sobre nuestros cerebros los dos monasterios por día que vemos de media.




Hoy dormiremos en Alaverdi.

Una ciudad sin fuste alguno, pero ahí fue donde nos pilló la noche. Lo que la caracteriza es una mastodóntica fabrica semiabandonada que abastecía en el esplendor zarista de la cuarta parte del cobre que necesitaba el imperio. Podéis imaginar su envergadura y el impacto ambiental que provoca, los ojos invariablemente se te van a ella. Hoy por hoy sigue viva y sigue produciendo cobre, poco, imagino dada la antigüedad de la fabrica y polución,  mucha, de eso si fuimos testigos.


Aprovechamos para ver un pequeño museo militar dedicado al ingeniero que ideó los famosos aviones soviéticos  MIC. Su creador, un tal Mikoyan nació por aquí y formó parte durante la friolera de cincuenta años del soviet supremo de la URSS durante toda la guerra fría, trabajando codo con codo con Stalin. En el patio del museo se puede ver un MIC real y dentro del mismo, una serie de artículos propios de la época, desde cazadoras hasta mascarillas de oxigeno. Es curioso.

El viaje se acababa, nos quedaba cruzar la frontera con Georgia al día siguiente y dormir cerca del aeropuerto para no tener problemas. Nos dio tiempo a ver con las cuatro ruedas hacia arriba a un par de coches en sendos accidentes. Si, son con toda seguridad los países donde mas peligro he visto en la carretera.




                                Georgia y Armenia


Georgia y Armenia forman parte de la región donde Asia se une a Europa, puerta entre Oriente y Occidente y han sido testigos de la historia. Por sus tierras pasaron persas, romanos, árabes, mongoles,... y fueron sometidos por imperios codiciosos. Fruto de ser encrucijada de caminos, han asimilado para ellas diferentes culturas, tienen entre ellas alfabetos distintos y ajenos a los pueblos que las rodean, no es de extrañar que se hablen en tan pequeños países casi medio centenar de lenguas y son acreedoras de un rico pasado cultural que tristemente se perderá con la excusa del progreso.

He tratado de contar de un modo sistemático y según el devenir de los días, cuantas cosas vimos y sentimos y soy consciente de que -al menos para mi- es imposible trasladar, transmitir, las sensaciones de cada momento. Ya sé que son muchos los monasterios que he ido relatando y que se parecen entre ellos como no podía ser menos. Es lo que ofrecen estos países, paseas sus ciudades y la monotonía y frialdad de las mismas no te invitan a quedarte en ellas, la fuerza de Georgia y sobre todo Armenia radica en sus iglesias, su historia y sus paisajes vírgenes. Son países milenarios con orígenes bíblicos y ahora,  habiendo dejado atrás su pasado soviético, se abren al mundo enseñando sus riquezas aun sin turistear. Son infinitos los templos y monasterios acreedores del titulo de Patrimonio de la Humanidad, no es casualidad.

Cuando esto escribo hay una boina de contaminación en todas las ciudades importantes españolas, pues bien, en estos países el oxígeno casi se puede visualizar, sus paisajes llenos de montañas gigantes de caprichosas formas, sus monasterios silueteados allá donde mires, sus ruidosos ríos, sus valles apretados y profundos, sus viñedos color esmeralda, sus bosques de arboles imposibles, sus aldeas dibujadas a lo largo de las carreteras y tantas cosas mas se han puesto de acuerdo para que tus ojos se deleiten en cada parpadeo. Recorrer sus carreteras lejos de las ciudades es un regalo para los sentidos. Viajando por sus carreteras no solo viajas en el espacio, también lo haces en el tiempo, cierras los ojos y es fácil sentir el eco del cristianismo primitivo.

Cuando vuelves de un viaje tan íntimamente interesante como éste se te viene a la cabeza una frase de un filosofo francés cuyo nombre no me se: "viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas" , cada vez que vuelves a casa tras un viaje de estas características eres distinto, las sensaciones habidas se han incrustado en tu alma y ya no eres el mismo, has crecido. Para eso viajamos.

La vuelta a casa no trajo mas contratiempo que, atascado en Zagreb por huelga de los pilotos de Lufthansa, me ahorré un par de transbordos por Europa gracias a que me metieron en un Iberia rumbo a Madrid.

!!! Siempre hay suerte para un hombre honrado !!!

Villacañas, 27 de noviembre de 2017.








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